REDOBLANDO LAS APUESTAS
Una bellísima travesti mostrada en una cuidada producción fotográfica a cuerpo desnudo… y entero. Un hombre encapuchado, en posición de perro, llevado por una soga y lamiendo las botas de la notera. Una chica que, en la escalera de un subte, recrea una “apoyada” en un medio de transporte público.
El programa número 69 de Kaos en la ciudad (Canal 13, jueves a las 23) hizo honor a la connotación sexual de la cifra y se abocó, entonces, a explorar esa actividad humana como suele hacerlo con ésta y con otras, es decir, desde las alternativas, desde los márgenes, desde lo menos convencional. Y con imágenes que, en voluntad de impacto, fueron una vez más un poco más allá de lo visto en nuestra pantalla, acercándose a la estética de algunos ciclos canadienses o británicos —tipo Real Sex— que se ven en la televisión por cable.
Entre los varios informes de la noche pasaron algunos muy típicos del programa, como los realizados por Ronnie Arias en Bariloche, compartiendo noches y descontrol con los estudiantes en viaje de egresados, o en el Bikini Open de invierno (esa muestra de colas femeninas tan parecida a la vidriera del Museo del Jamón) en esa misma ciudad. Hubo también espacio para una nota de María Julia Oliván titulado “La libido de los políticos” que, si se quedó bastante corta con las “revelaciones”, logró en cambio atractivas entrevistas a los tres políticos que “nuestra encuesta” (¿de Kaos o de María Julia?) consi deró los más sexys. A saber: Felipe Solá, Aníbal Ibarra y Mauricio Macri. Ninguno se “zafó”, claro, pero tanto Solá como Ibarra le dedicaron miradas intensas y frases pícaras a la periodista.
“¿Dónde está el sexo en la ciudad?”, se preguntaba Juan Castro, recorriendo el centro urbano camarita en mano. Terminó simulando una muy porteña “apoyadita” con una voluntaria que se le cruzó en la escalera del subte. Experimentada, se ve, la muchacha no dudó en asegurar que “los rápidos prefieren el colectivo, pero para los lentos es mejor el subte”.
A Castro y a su compañera Carla Czudnowsky (quien habitualmente encara los informes sobre sexo) les tocaron los dos platos fuertes de la noche. En el informe sobre sadomasoquismo y algo más titulado “Esclavos del placer” (Ver Los límites…), Carla entrevistó a Nadia, una dominadora que mostró con bastante detalle de qué manera somete a quienes así lo desean a “placeres” tales como el dolor, la tortura y la humillación. Uno de ellos contó que pasa hasta diez horas diarias encerrado en un departamento junto a una pareja: “Hago desde tareas domésticas hasta practicarles sexo oral a ellos. Soy el bufón de la familia”, dijo. Y agregó después que lo que más le excita de la situación es “estar prisionero, sin derechos, encadenado, vestido de mujer… y también me gusta el sexo, por supuesto”.
Perturbadoras, desconcertantes, de verdadero efecto antizapping, fueron las imágenes de Fernanda Imperio, travesti con aspiraciones de actriz, entrevistada por Castro. Muy lejos del estereotipo hombre feo disfrazado de mujer que suele habitar espacios más marginales, Fernanda se mostró no sólo hermosa sino también sutil. Y, ante la pregunta del conductor sobre cómo prefería ejercer su sexualidad, dijo cosas como: “Hay amor cuando me saco la bombachita y me siento libre de hacer lo que quiera”. Después llegaron las fotos, sugestivas, cada vez con menos ropa, hasta que Fernanda mostró su cuerpo de mujer y de hombre, su cuerpo con todo lo que tiene. Un momento, ¿qué duda?
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