REDRADO DESCARTÓ REFORMAS EN EL CENTRAL
“No hay ningún proyecto en ese sentido”, sostuvo Redrado al presentar el programa monetario de la entidad oficial en el Senado.
El presidente del Banco Central, Martín Redrado, aseguró ayer que “no es necesario ni oportuno” que se modifique la carta orgánica de la entidad, con el fin de elevar el límite de adelantos que se pueden otorgar al Tesoro Nacional para que afronte las obligaciones con los organismos multilaterales de crédito.
“No hay ningún proyecto en ese sentido en el Poder Ejecutivo nacional ni, por supuesto, en el Banco Central”, sostuvo Redrado, quien salió al cruce así de las versiones que indicaban inminentes modificaciones de la norma que regula el funcionamiento de la autoridad monetaria.
Concretamente, se rumoreó la posibilidad de utilizar fondos del Central para cumplir con el pago de alrededor de 2.100 millones de dólares entre diciembre y marzo en virtud de que el programa de refinanciación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) podría seguir suspendido debido a la demora para iniciar el proceso de reestructuración de la deuda con los acreedores privados.
El programa fue suspendido en setiembre, cuando tanto el FMI como el gobierno decidieron postergar la tercera revisión de las metas del acuerdo que establece dicho convenio hasta que finalizara el canje de los títulos en default, por lo que Argentina pagó desde entonces vencimientos a los organismos con reservas del Central sin reembolso.
El artículo a modificar sería el número 20, que permite a la entidad oficial girar al gobierno hasta el 12 por ciento de la base monetaria y hasta 10 puntos de la recaudación fiscal, con la condición de que esto sea reintegrado en un plazo máximo de 12 meses, lo que le daría a la administración central más aire para no caer en default con los organismos mientras se prolongue la discusión de la revisión de las metas.
Sin embargo, en el marco de la presentación del programa monetario que efectuó en el Senado, el jefe del Central aclaró que no le gusta hablar sobre “hipótesis” y que sólo tiene “referencias periodísticas” sobre la posibilidad de una modificación de la norma.
En ese sentido, el titular del BCRA aseguró a los senadores que por información recabada en el Ejecutivo “no hay ningún proyecto al respecto”, y luego confirmó que estuvo reunido con el presidente Néstor Kirchner ayer a la mañana y “la carta orgánica no fue el tema” de ese encuentro.
Para 2005, prevén que las inversiones y los depósitos crecerán y bajará el desempleo
Además de descartar una modificación de la carta orgánica del Banco Central, Martín Redrado planteó a los senadores un panorama alentador para 2005 al asegurar que la inflación estará en un rango de entre el 5 y 8 por ciento, el crecimiento estimado para la economía argentina rondará el 4,5 por ciento y habrá un incremento de las inversiones y los depósitos. En esas condiciones, el funcionario estimó que el desempleo disminuirá hasta llegar a un dígito en 2007.
“La inflación, que es el ancla central de la política monetaria, estará en una banda de entre el 5 y el 8 por ciento”, aseguró Redrado en el Senado, donde reiteró en más de una oportunidad que el tipo de cambio “es una más de las variables”. Al respecto, ratificó que el año que viene habrá “una oferta de divisas muy importante, 6 mil millones de dólares, que van a estar disponibles para inversiones”.
Por otra parte, Redrado sostuvo que “la rentabilidad volvió al sistema financiero” que está integrado hoy por “entidades más sólidas” y en el que hay “exceso de liquidez”. En ese contexto, planteó que “el desafío para 2005 es que la rentabilidad se vuelque a los préstamos”, indicó y agregó que los depósitos privados en noviembre tuvieron un incremento superior a los mil millones de pesos.
Las proyecciones del Banco Central parten de los supuestos de que la reestructuración de la deuda se concretará en el curso del primer semestre de 2005, y contemplan tanto un superávit fiscal del 3 por ciento, como una mayor recaudación.
En este escenario base, el Banco Central prevé un “fuerte dinamismo de la inversión”, que en 2004 llegó al 18 por ciento del PBI y, según estimó, estarán entre el 20 y 21 por ciento en 2005.
“La recuperación generalizada también se refleja en el empleo”, afirmó Redrado, ya que “por cada punto de crecimiento de la economía crece un punto” la tasa, por lo que pronosticó que “antes de 2007 vamos a tener índices de (desempleo) de un dígito”.
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