REDRADO RATIFICÓ QUE NO PIENSA DEJAR QUE EL DÓLAR PASE DE $3,10
El presidente del Banco Central, Martín Redrado, destacó ayer el cumplimiento del programa monetario y la importancia de la cancelación adelantada de 12.000 millones de pesos en redescuentos (préstamos que el BCRA otorgó a bancos del sistema para solucionar problemas de iliquidez transitoria) como instrumento de absorción monetaria.
En una serie de seminarios y reuniones que mantuvo en la capital del Estado de Minas Gerais, donde se realiza la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Redrado explicó que en los últimos 15 meses se canceló el 66 por ciento del stock de préstamos a los bancos, y que restan saldar otros 6000 millones más.
Según pudo saber LA NACION, el presidente del Banco Central dejó en claro en estos tres días que la entidad seguirá interviniendo en el mercado cambiario con operaciones de compra y venta de dólares para otorgarle cierta volatilidad al tipo de cambio, cuidando al mismo tiempo de que la divisa no se dispare más allá de los 3,10 pesos por dólar.
Ante las preguntas de analistas e inversores, Redrado expresó que también mantendrá la estrategia de recomponer las reservas internacionales del país, luego del pago de la deuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), efectuado a principios de este año, aunque aclaró que no hay un objetivo específico en esta materia.
El presidente de la entidad monetaria discutió estos conceptos ayer con el jefe del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Anoop Singh, durante un almuerzo en el hotel Ouro Minas, en el que participó también el secretario de Finanzas argentino, Alfredo Mac Laughlin. En todos los ámbitos, el funcionario evitó responder preguntas sobre cuestiones ajenas al banco, como la posibilidad de reabrir la renegociación de la deuda.
Por otro lado, reiteró que el banco está coordinando políticas monetarias y fiscales con el Ministerio de Economía para que se cumpla la meta de inflación fijada por el Gobierno para este año, del 8 al 11 por ciento.
En la misma sintonía, la ministra de Economía, Felisa Miceli, destacó en su discurso ante la asamblea del BID que el programa monetario “se concentra en autoimponerse metas cuantitativas de agregados monetarios, previendo una influencia moderada en los precios, aunque sin ahogar el crecimiento”.
Redrado, que participará del apéndice regional del Foro Económico Mundial de Davos, que comenzará mañana en San Pablo, participó junto con Miceli de algunas reuniones destinadas a apuntalar el pedido de la Argentina para que el BID respalde nuevos instrumentos de financiación para el sector privado.
Al respecto, ambos funcionarios le pidieron al presidente de la entidad, Luis Alberto Moreno, que ponga el mismo entusiasmo que utilizó para garantizar un bono emitido en moneda local en su país, Colombia, para realizar la misma operación en la Argentina.
Miceli se reunió ayer con su par de Brasil, Guido Mantega, que le adelantó la decisión del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva de mantener el plan económico instrumentado por su antecesor en el cargo, Antonio Palocci, incluyendo las metas de alto superávit fiscal. Al respecto, Mantega ratificó que el compromiso de Brasil es cerrar 2006 con un superávit primario del 4,25% del PBI.
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