REGISTRAN AUMENTOS LOS LÁCTEOS Y TAMBALEA EL ACUERDO POR LAS CARNES
La marcha de los precios de los alimentos le está complicando la vida al Gobierno. A pesar de que en octubre mostraron una suba del 0,2%, en las góndolas se están registrando en los pocos días que van de noviembre ajustes muy fuertes, sobre todo en lácteos. Además, los frigoríficos y los supermercados se ven en problemas para cumplir con los acuerdos de precios de carnes rojas pactados con Economía, que vencen en 40 días.
Por el lado de los lácteos, los dueños de las cadenas de supermercados se vieron forzados a admitir que ayer aplicaron remarcaciones en yogures bebibles (8%), crema de leche (22%) y las leches más caras (2,5%).
En verdad, los precios de algunos lácteos ya venían trepando en los últimos diez días. Por ejemplo, la leche común en sachet, que en ese lapso subió 6,4%. El queso de máquina se encareció 5%.
Las empresas lácteas justificaron las subas por dos razones. El Gobierno no logró firmar un acuerdo de precios y los costos del sector aumentaron, dicen, por ajustes salariales.
En el caso de las carnes rojas hay una combinación de factores:
El acuerdo con los frigoríficos y supermercadistas que se firmó en setiembre, para que el precio de la carne no siguiera subiendo, no alcanzó a toda la cadena y se aplicó a un determinado grupo de cortes —los más populares—. Además, dicen en los supermercados, el acuerdo nunca se terminó de cumplir del todo.
La resolución oficial que prohíbe faenar animales de menos de 300 kilos, que empezó a regir el 1º de noviembre, restringió la oferta y, por efecto de mercado, disparó una suba de precios en los cortes que se ofrecen.
Estos factores ya se están notando en los mostradores. Así lo afirma Adecua, una de las asociaciones de defensa de los consumidores. Algunos ejemplos: en cinco días el asado (un corte incluido en el acuerdo) pasó de 6,50 a 7,50 pesos el kilo. Un corte caro, como el bife de lomo, saltó de 9 a 11 pesos. Son ajustes que van del 15 al 20%.
Sandra González, de Adecua, sostuvo que “las subas van a ser moneda corriente hasta fin de año, porque siempre los meses de noviembre y diciembre son épocas donde se mueven muy fuerte los precios”.
Susana Andrada, del Centro de Educación al Consumidor, sostuvo que “ningún acuerdo de precios está dando resultado. En octubre los precios promedio de la carne subieron 4% y en noviembre ya están entre 5 y 7% más arriba aún”.
En un frigorífico que exporta sostienen que ellos están cumpliendo su parte en el acuerdo, y dicen que mantienen los precios en el mismo nivel que la segunda quincena de agosto.
Ayer todos los productores y exportadores de carne informaron que una de las claves de las subas está relacionada con las curtiembres de cueros. El acuerdo de junio fijaba que las curtiembres pagarían un precio determinado. Pero ahora están pagando menos, entonces los frigoríficos compensan esa pérdida con una suba en las carnes. Por esta situación, cada kilo de carne debería aumentar 0,30 peso por kilo.
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