REINSERCIÓN LABORAL PARA PRESOS
La Dirección del Servicio Penitenciario (SP) de la provincia firmó un convenio de cooperación con la fundación Salvat, que permitirá realizar proyectos de reinserción laboral para los futuros liberados, es decir los presos que están en condiciones de abandonar los muros carcelarios. “El acuerdo consiste en una serie de programas de capacitación que instrumentaremos a partir del mes próximo y que permitirá a los detenidos poner en marcha emprendimientos para trabajar”, señaló el titular del organismo, Fernando Rosúa. Según los cálculos del SP santafesino hay alrededor de 500 reclusos que reúnen los requisitos técnicos para concluir con el cumplimiento de sus condenas en los próximos meses, aunque se estima que la cifra de liberados pueda ser, finalmente, algo menor.
El convenio firmado en la mañana de anteayer forma parte de un proyecto más ambicioso lanzado por el SP y en sintonía con los subsidios de 200 pesos mensuales que anunció el Ministerio de Gobierno el mes pasado y que se otorgará a quienes queden en libertad, por el término de seis meses. Ahora la nueva propuesta –que se instrumentará con el aporte económico y profesional de la Fundación Salvat– permitirá a los detenidos incorporarse a distintos cursos de formación vinculados con oficios y otras actividades laborales.
“Lo importante es que la propuesta abarcará trabajos que tienen que ver con la realidad urbana, pero también aquellos relacionados con el ámbito rural”, dijo el director del SP. Entre ellos, Rosúa remarcó la posibilidad de que los presos aprendan a desempeñarse en un taller mecánico, en un bar, una carpintería o bien adquieran conocimientos sobre la cría de animales y el cultivo en huertas. La incorporación de los detenidos al programa dependerá de las potencialidades de cada uno, ya que “la idea es aprovechar las condiciones y las habilidades previas que cada uno de ellos posea”, sostuvo el funcionario.
Según resaltó Rosúa, la Fundación Salvat difunde “el concepto del autoempleo”, es decir, la idea de que quienes se encuentren fuera del sistema laboral tengan la posibilidad de reinsertarse con un proyecto propio y sostenible en el tiempo.
“La nueva forma de trabajo es la autogestión para la generación de emprendimientos unipersonales o microempresas”, señalaron a su turno los especialistas de esa institución. Desde los órganos de difusión institucional y a través de los programas que realizan, los expertos de la fundación también aclaran que “quien pierde su empleo no es un desocupado, sino un desempleado; porque está ocupado buscando un trabajo”. Esa premisa bien puede trasladarse a los ámbitos de reclusión, donde centenares de hombres y mujeres se encuentran ante una inminente libertad, pero con menos chances de reinserción que cualquier desempleado que no sufrió el estigma de una condena.
“Al hablar de reinserción, lo primero que tenemos en cuenta es que debe comenzar mucho antes de que los detenidos pasen a la categoría de liberados. Por esa razón, decidimos iniciar los programas de pre libertad, que ya los pudimos en marcha, y que ahora se reforzarán a partir del convenio que firmamos”, dijo el director del SP, para luego resaltar que la fundación financiará el nuevo proyecto con aportes de empresas privadas.
La Fundación Salvat –con sede en distintas ciudades del país– tiene su atención en dos programas: los “Grupos de Encuentro para Trabajadores Desempleados” y la “Capacitación y Formación de Profesionales” para atender a esos grupos, instrumentados a partir de 1995.
Este contenido no está abierto a comentarios

