RELEVAN A TRES POLICÍAS QUE SE LLEVARON A UNA PRESA A UN BAILE
Karina (30) era la única detenida que ocupaba el calabozo del destacamento de Acevedo, a 20 kilómetros de la ciudad de Pergamino, en el norte de la Provincia de Buenos Aires. Dormía profundamente cuando su custodia —una oficial femenina— la despertó de repente, minutos después de la medianoche.
Pensó que era una requisa o que algo pasaba en las instalaciones de la comisaría. Pero nada más alejado de esa idea: la mujer policía despertó a la presa para que acompañara a un boliche bailable a dos sargentos de ese mismo destacamento. Uno de ellos estaba en ese momento de servicio. El otro estaba de licencia y ocupa además otro cargo en un destacamento de J.A. De la Peña, a 10 kilómetros de Acevedo.
Como era de esperarse, la presa (detenida por tenencia de droga) no tenía la ropa adecuada para ir a bailar, pero su cuerpo tenía alguna similitud con el de su custodia. Entonces, la mujer policía le prestó parte de su vestuario y hasta la ayudó a maquillarse.
Una vez lista, la presa se fue junto a los dos sargentos y la novia de uno de ellos a un pub bailable de la localidad de Conesa (ya en el partido de San Nicolás) que está a 20 kilómetros de Acevedo.
Para ir más rápido por la ruta hasta invitaron a un vecino de Pergamino que los llevó en su auto particular. Los policías estaban vestidos de civil.
Todo ocurrió el domingo 13 a la madrugada, pero recién trascendió esta semana cuando la jefatura de la Departamental de Pergamino se enteró del caso y avisó a Asuntos Internos de la Policía bonaerense. Ya les iniciaron un sumario a los dos sargentos (uno de 52 años y otro de 40) y a la oficial (de 24), y los separaron de la fuerza hasta que se esclarezca el caso.
“La verdad que lo que pasó es insólito. Hasta resulta gracioso pero también nos preocupa y nos sorprende. Por suerte reaccionamos todos rápido”, aseguró a Clarín el subsecretario de Seguridad de Pergamino, Nelson Masstorchio.
Esa área, junto con el Consejo Rural de Seguridad (conformado por vecinos e instituciones de la zona), fueron los que hicieron que el caso llegara a la opinión pública. “Nosotros somos también responsables en el control de los policías. Imagínense si hubiera ocurrido un accidente en la ruta. Lo que pasó es una locura”, dijo Masstorchio.
En realidad, los policías y la presa no tenían intención de que alguien se enterara de su escapada a Conesa. Pero un incidente que tuvieron dentro del pub bailable al que fueron (se llama “La isla”) terminó delatándolos.
“Aparentemente bebieron más de la cuenta y empezaron a discutir con encargados del lugar. Incluso uno de ellos se hizo pasar por el teniente a cargo del destacamento y hasta dijo su nombre cuando se identificó. Al rato cayó la Policía de Conesa y se dio cuenta que estaba mintiendo”, contó a Clarín una fuente policial de Pergamino.
Como las discusiones seguían, los policías llevaron a sus pares al destacamento de Conesa y al rato los dejaron ir.
Algunos vecinos de Acevedo incluso llegaron a contar ayer a Clarín que uno de los sargentos volvió a mitad de la noche y relevó a la oficial que se había quedado de custodia en el destacamento, para que ella también pudiera ir al pub.
De cualquier forma, el personal policial volvió a Acevedo recién a las cinco de la mañana.
Ayer, en el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, había distintas reuniones con el jefe de la Departamental de Pergamino, Jorge Naya, y los encargados de los destacamentos. Sin embargo, oficialmente las autoridades bonaerenses prefirieron no hablar de cómo ocurrió el caso sino simplemente confirmaron que “el viernes pasado los tres policías fueron desafectados de la fuerza”.
La UFI 3 de Pergamino a cargo de la fiscal Victoria Mariani inició además una causa penal por el delito de incumplimientos de los deberes de funcionario público agravado. Hoy la fiscal citó a declarar a los tres policías.
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