RELEVAN AL JEFE DE LA POLICÍA BONAERENSE POR GRAVES INCIDENTES EN TRES ARROYOS
El ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián, decidió reemplazar anoche al virtual jefe de la Policía de la Provincia, comisario general Ernesto Lamardo, por “ineficiencia” en el manejo de una marcha registrada en Tres Arroyos, aseguraron voceros del ministerio a Clarín. En una pelea a la salida de una disco de esa ciudad murió un joven de 18 años.
El caso provocó una marcha de unos 500 vecinos que terminó muy mal: unos 30 jóvenes apedrearon la comisaría 1 de Tres Arroyos. Denunciaron que la Policía no intervino a tiempo para frenar la pelea entre los jóvenes y además protestaron contra la inseguridad y la violencia.
Anoche, Arslanián se reunió con su gabinete en La Plata y resolvió el relevo del funcionario, que será reemplazado por Héctor Iglesias, hasta ayer jefe de la Departamental de Lomas de Zamora.
En un comunicado, el ministerio sostuvo que “hubo falta de previsión e inacción”, de parte del jefe policial. Y también le cuestionan, no haber sido eficiente en la protección de los funcionarios judiciales que instruyen la causa (un fiscal fue amenazado mientras realizaba su tarea) y no haber sabido manejar el diálogo con los vecinos que participaron de la movilización. Arslanián tomó la determinación sin consultar al gobernador Felipe Solá, que está de gira en China. Fue una decisión autónoma y rápida ante la gravedad de la situación y, además, con la evidencia de episodios similares: lo ocurrido recientemente en las comisarías de La Boca y La Matanza.
Además del relevo del coordinador general de la Policía bonaerense, (tal el cargo de Lamardo), Arslanián designó a Luis Alberto Castro como nuevo jefe de la Departamental de Bahía Blanca, que tiene jurisdicción sobre Tres Arroyos, y en la comisaría de esa ciudad reemplazó a Oscar Alberto Ortiz por Jesús Espeche, hasta ayer el segundo en la Departamental de Bahía Blanca.
La manifestación vecinal había sido convocada el domingo, luego de conocido el crimen, y se hizo ayer. Empezó bien, pero terminó muy mal. Fue en la Plaza San Martín, en el centro de la ciudad. Entre los manifestantes estaban el intendente Carlos Sánchez, el fiscal Carlos Lemble, el juez de Garantías Rafael Oleaga y representantes de la Cámara Económica.
Ya habían pasado frente a la comisaría cuando los agresores se separaron de la columna y retornaron a la seccional, a dos cuadras de la municipalidad. Allí comenzaron a lanzar piedras contra el frente y destruyeron los vidrios, dieron vuelta una camioneta que estaba estacionada y rompieron cristales de dos autos que se hallaban secuestrados.
Desde la comisaría, reforzada por efectivos de Infantería y Caballería, se dispararon balas de goma para dispersarlos. Pero la tensión siguió dos horas dos más.
El joven muerto es Cristian Gonzalo Ferreti (18) que había ido a bailar el sábado a la noche con unos amigos a “Mykonos”, en Chacabuco y Pedro Carrera. Ya en la madrugada del domingo, los jóvenes se pelearon con otro grupo.
Como consecuencia de esa pelea, los “patovicas” de la disco echaron a los dos grupos. En la calle, siguieron los insultos, los empujones y los golpes.
Mientras eso sucedía, llegó al lugar la Policía. Entonces los jóvenes se dispersaron. Sin embargo, a una cuadra de la disco los dos grupos se volvieron a cruzar y la pelea siguió. Ese fue el momento fatal: Ferreti se tropezó, y golpeó su cabeza contra el asfalto. Murió en el acto.
Horas más tarde la Policía detuvo a dos sospechosos, uno de 19 años y el otro de 26, que no tienen antecedentes y son de familias de clase media.
Este contenido no está abierto a comentarios

