RELEVARON A OTRO COMISARIO DE LA CÚPULA POLICIAL BONAERENSE
El gobierno de Felipe Solá continúa depurando la cúpula de la Policía Bonaerense. Ayer el ministro de Seguridad, Juan Pablo Cafiero, relevó al comisario mayor Aníbal Degastaldi, jefe de la DDI de Quilmes. Y le ordenó al área de Asuntos Internos de la fuerza que investigue el patrimonio de este policía para determinar si hubo enriquecimiento ilícito.
“Su nivel de vida es muy alto y no se corresponde con los ingresos como comisario”. Es una conclusión preliminar de los auditores, confirmada a Clarín por fuentes del Ministerio. Las denuncias fueron presentadas por un subalterno de Degastaldi y por anónimos. También se incluyeron en el expediente artículos periodísticos donde le atribuyen una casa, ubicada en Capital, tasada en 500.000 pesos.
Ayer, fuentes de la Gobernación dijeron a Clarín que las denuncias cuentan con este dato: Degastaldi tendría una sociedad con un subcomisario, dedicada a la actividad gastronómica en la zona norte del Gran Buenos Aires.
Cafiero explicó oficialmente que Degastaldi fue separado de su cargo por “razones operativas”. Este es el argumento: “A un oficial que necesita estar dando explicaciones sobre sus propiedades no le queda tiempo para las tareas específicas. Necesitamos que toda la energía esté volcada en la pelea contra la delincuencia”.
Degastaldi no fue expulsado de la fuerza. Por ahora no tiene destino y esta situación continuará hasta que finalice el sumario administrativo. Su reemplazante es el comisario Víctor Herrera, hasta ayer jefe de la DDI de Dolores.
Hace diez días, Solá desplazó al jefe de la Bonaerense, Alberto Sobrado, cuando trascendió que tenía una cuenta de 333.000 dólares en un banco de Bahamas. El Gobierno anunció entonces que había por lo menos 20 comisarios que estaban en la mira de Asuntos Internos. Y el ministro Cafiero intimó a mil comisarios a que presentaran una justificación de sus bienes.
Degastaldi ayer hizo este descargo: “Tengo una casa de 124.000 pesos y un departamento en Moreno, donde vive mi madre. Gano 3.500 pesos por mes y vivimos de ese sueldo y del trabajo de mi mujer, que ejerce la medicina desde hace 25 años”, dijo el jefe policial.
El comisario Degastaldi intervino en varios casos resonantes. Al frente de la DDI de la zona norte del Gran Buenos Aires participó en la investigación del secuestro del Cristian Riquelme, hermano del futbolista del Barcelona.
Atildado, de gestos estudiados y fluidez para el discurso, Degastaldi se encargó de promocionar su actividad en oportunidad del frustrado secuestro de la hija de la actriz Catherine Fulop, un episodio confuso que nunca se aclaró. Para entonces, el gobernador Felipe Solá lo definía así: “Es un muy buen policía que tiene todo nuestro reconocimiento como profesional”.
Otro de los jefes investigados por Asuntos Internos es Angel Casafuz, de la Brigada Antisecuestros. Los ocho comisarios generales de la cúpula y los 36 titulares de las Departamentales también deberán presentar su declaración patrimonial.
La Justicia sólo está actuando en el caso Sobrado, investigado por el fiscal Daniel Urriza. Al igual que su ex jefe, Degastaldi habría mencionado el cobro de una herencia para justificar su patrimonio personal.
El Ministerio ahora debe resolver sobre su pedido de licencia. Hasta tanto, Degastaldi conservará el estado policial, su arma y su sueldo. “Yo no me voy de la Policía”, fue el desafío del comisario.
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