RENOVACIÓN DE AUTORIDADES EN LA UNIÓN CÍVICA RADICAL
Desde hace varios días dirigentes radicales de toda la provincia vienen manteniendo reuniones a los fines de acordar lo que va a ser la futura conducción del comité provincial. Está definido que Felipe Michlig, senador por el departamento San Cristóbal, sea el nuevo presidente. Hasta ahí no hay discusión, pero donde surgen algunos inconvenientes es en los demás cargos. En la actualidad el Nuevo Espacio Radical (NER) es el espacio con mayor representatividad pero dirigentes como Millet, Mascheroni, Becani y Galaretto pretenden ser protagonistas de esta nueva conducción y se muestran algo díscolos.
—¿Cómo se van dando las conversaciones para alcanzar una lista con todos los nombres?
—Estamos realizando plenarios permanentemente a los efectos de alcanzar un acuerdo global dentro del radicalismo para que la nueva conducción de la UCR pueda hacer la tarea de la mejor forma de aquí hacia el futuro.
—¿Por qué no se termina de ensamblar todas las piezas?
—Hay dirigentes que entienden que deben estar en determinados lugares de la lista, pero hay que reconocer que éstos no alcanzan para todos. En tanto, hay otros dirigentes con no tanto conocimiento en la opinión pública, como en mi caso, que han revalidado títulos en sus departamentos o en sus comunas o municipios y merecen ocupar un espacio para recuperar el partido, que más que centenario, más que nacional y popular como todos ustedes han podido observar, en cada rincón de la provincia tiene un representante. Aunque hemos colectado apenas 32 mil votos en la última elección para gobernador tenemos unos 130 municipios en la provincia. A eso no le encontramos explicación, pero si amalgamamos, si coordinamos y si lo potenciamos podemos ser el partido que otrora fue la Unión Cívica Radical y posicionarnos como una oposición coherente, eficaz, que marque los errores del gobierno provincial y que acompañe lo positivo.
—En la última elección ustedes fueron en alianza con el socialismo y les fue bien en los cargos que consiguieron para la Legislatura pero fracasaron en la alianza pos elección. ¿Por qué?
—Yo creo que no hemos fracasado. Tenemos diferencias con el socialismo como la tiene el justicialismo con sus socios del PPS por ejemplo. Pero bueno, no vamos a fijarnos lo que pasa con nuestros vecinos sino en nuestra casa. Esto pasa cuando no hay un acuerdo programático, cuando solamente se hace un acuerdo electoral. También la gente no nos termina de dar la mayoría; seguramente la gente no come vidrio. Los políticos tenemos que entender definitivamente que la gente es mucho más viva que nosotros.
—A usted se lo conoce como un senador con una participación muy activa dentro de la escena política, muy crítico, muy ácido para con el gobierno provincial por momentos. ¿Ése va a ser el perfil de la futura conducción del radicalismo?
—Será un perfil que no quiere ser apéndice del actual gobierno o del oficialismo y no quiere ser furgón de cola en ninguna alianza electoral, de ningún socio electoral. Vamos a trabajar con identidad propia.
—A ver si le entiendo. ¿Quiere significar que van a ser opositores al gobierno provincial como lo indica la palabra, y que no quieren ir a la cola del socialismo nunca más?
—Exactamente, porque nosotros tenemos que defender nuestra ideología, nuestra bandera, nuestros principios, defender esa sigla que tiene toda una trayectoria de un partido con una historia de más de cien años. Y si este partido funciona es el mejor aporte que les podemos hacer a los afiliados y también a la ciudadanía.
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