RENTAS BUSCARÁ EVASORES ENTRE LOS TURISTAS DE SEMANA SANTA
La Dirección de Rentas de la provincia de Buenos Aires lanzará un amplio operativo de fiscalización tributaria desde mañana y hasta el domingo en los principales centros turísticos. Prevé visitar los aeropuertos para emitir intimaciones a los contribuyentes en mora.
El Operativo Semana Santa distribuirá inspectores en puestos fijos en Mar del Plata, Pinamar, Villa Gesell, Tandil y Sierra de la Ventana. Además se movilizarán agentes de Rentas hasta Bariloche, San Martín de Los Andes y Córdoba para intimar a deudores con nueva residencia en esas ciudades.
Igual, se aclaró que Rentas no está facultada para impedir el vuelo de personas en el Aeropuerto de Ezeiza y el Aeroparque metropolitano. Sólo se les entregará la notificación de la deuda y la constancia del trámite intimatorio, que después continúa con un juicio de apremio de pago.
Más de 300 inspectores serán afectados al megaoperativo. Es un refuerzo de los controles anuales de Rentas para esta fecha. No obstante, la Subsecretaría de Ingresos Públicos intenta demostrar continuidad en las acciones y protagonismo político después de algunos derrapes judiciales por el secuestro de automóviles con patentes impagas. Esos procedimientos están suspendidos por una sentencia de la Justicia marplatense.
Existe una legislación que habilita a la Provincia al secuestro de vehículos con el 30 por ciento de las cuotas impagas o una deuda por el 10 por ciento del valor de mercado del automóvil.
Pero ahora la Justicia evalúa la constitucionalidad de la norma. El conflicto debe ser resuelto por la Suprema Corte provincial. Un trámite de formalidad extrema que no le impidió al subsecretario Santiago Montoya decir, con poca diplomacia: “Este tipo de jueces, los que prohíben los secuestros de autos, dicen ‘me cago en los que pagan impuestos’.”
El resultado de esta frase callejera fue una querella que la jueza Ana Logar interpuso por “calumnias e injurias”. Consideró que Montoya lesionó su “buen nombre y honor”. Todavía está en pie la posibilidad de una retractación que impida la continuidad del juicio. Pero Montoya anticipó ayer a Clarín: “Ni siquiera estoy pensando en eso. Tengo otras obligaciones más importantes.”
“Estamos cumpliendo con la advertencia de perseguir a los evasores hasta abajo de la cama”, remarcó el funcionario. El subsecretario se refería a las inspeccio nes de comercios por Ingresos Brutos, tránsito de mercadería y control de patentes. Se requiere comprobantes fiscales por la mercadería transportada y ante el incumplimiento del trámite se incauta la carga e interviene un juez. En los últimos meses se decomisaron 30 toneladas de productos que terminaron en el Ministerio de Desarrollo Humano.
En veinte días las líneas aéreas deberán informar a la Dirección de Rentas cuando un contribuyente con deuda está por viajar fuera del país. Las compañías deberán brindar al organismo de recaudación detalles sobre la fecha y el destino de los vuelos. Según Montoya, están detectados entre 80.000 y 100.000 habitantes de la provincia que tienen capacidad contributiva pero que —según su punto de vista— “se esconden” para no pagar.
La provincia de Buenos Aires mantiene un incremento de su recaudación, que los analistas adjudican en los primeros tramos al efecto devaluatorio y al ajuste inflacionario del mercado. El cre cimiento en los ingresos propios resulta vital para una provincia urgida de una financiación de 2.500 millones de pesos para garantizar la prestación de todos los servicios.
En 2005 Buenos Aires recaudó 8.374 millones de pesos. Superó la perfomance en 20 por ciento de lo recaudado en 2004 ($ 6.988 millones). Y la tendencia se mantendría este año: en el primer trimestre ya ingresaron 2.596 millones de pesos.
En función de estas cifras, Montoya justifica su estrategia polémica para recaudar más. “Lo que vale son los resultados”, apela en su defensa el subsecretario de origen cavallista, en un tono de tablón futbolero con el cual parece sentirse muy a gusto.
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