RENTAS SALIÓ A CAZAR EVASORES ENTRE LOS QUE VIAJAN A URUGUAY
Casi un centenar de veraneantes con domicilio en la provincia de Buenos Aires fueron sorprendidos ayer por inspectores de la Dirección de Rentas bonaerense en el momento en que se disponían a viajar en ferry hacia Uruguay. No se les impidió continuar su viaje, pero los inspectores les entregaron en mano intimaciones de pago por deudas en el Impuesto Automotor y en el Inmobiliario.
El operativo sorpresa se realizó por la mañana en la terminal de Buquebus, en el puerto capitalino. Y se detectaron 65 morosos que adeudan 75.000 pesos al Fisco provincial. Previamente hubo un cruce de datos con Migraciones y con la empresa de transporte para la obtención de las patentes de los vehículos que tenían que embarcar.
“Lo estábamos esperando”, intentó resultar agradable el inspector que entregó la intimación a un señor robusto que conducía una camioneta 4 por 4. La boleta era por 10.000 pesos y golpeó contra el humor del veraneante. Según la intimación que se le entregó, tiene tiempo hasta el 20 de enero próximo para regularizarse. De lo contrario, se le iniciará juicio, advierte Rentas.
Para el caso de deudas en el impuesto Inmobiliario el plazo de pago amigable se extiende hasta el 20 de febrero.
El operativo fue parte de la campaña contra 35.000 grandes morosos que lleva adelante el subsecretario de Ingresos Públicos de la provincia, Santiago Montoya. En forma simultánea con los controles en el puerto de Buenos Aires, Rentas informó que también hubo medidas similares en los puentes que unen las localidades argentinas y uruguayas entre Colón-Paysandú y Gualeguaychú-Paso de los Libres.
Para los próximos días, los funcionarios prevén lanzar operativos similares entre quienes viajan a la Costa Atlántica y los que tomen aviones en Ezeiza.
Para Montoya, la terminal del ferry es un punto estratégico: considera que por allí pasan turistas con gran capacidad de consumo, que viajan a las exclusivas playas de Punta del Este, entre otros destinos del Uruguay.
“Si tienen plata para viajar, se deduce que pueden abonar las deudas”, fue el comentario que hizo Montoya durante el operativo de ayer en la estación de Buquebus, del cual participó.
Más allá de las polémicas que genera la ofensiva de Montoya, la Provincia registra un aumento de la recaudación de casi 30% en un año. En 2003 fueron 5.508 millones de pesos. Y en los primeros once meses de 2004 subió a 6.366 millones de pesos.
El impuesto que más subió fue Ingresos Brutos (21%), ayudado por el crecimiento económico nacional. En cambio los aumentos fueron más leves en el Inmobliario (1%) y el Automotor (4,5%), que dependen directamente de la gestión provincial.
“Esta es una metodología de percepción de riesgo. Queremos generar un shock que cambie la conducta de los contribuyentes, para que aprendan a separar el dinero que deben pagar, y no que se lo gasten durante el veraneo”, explicó Montoya para justificar los operativos.
Pese a las críticas que recibió por sus métodos para perseguir evasores, destacó que “desde el 2002 hasta ahora se han abierto 2,6 millones de planes de pago. Y de 3 millones de deudores que había en ese momento, ahora hay solamente 400.000”.
Por último, Montoya dijo: “Hay gente que no puede pagar, pero otra que sí puede hacerlo y que no quiere porque está especulando, ya que con los planes de pago que tenemos es muy fácil cumplir”.
El operativo de ayer en la terminal del ferry a Uruguay terminó con un episodio confuso: los inspectores de Rentas abandonaron el lugar luego de largas conversaciones con efectivos de las fuerzas que custodian la zona.
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