RENUNCIÓ EL NÚMERO DOS DEL EJECUTIVO CATALÁN DESPUÉS DEL ESCÁNDALO DE LAS CHARLAS CON ETA
El presidente del gobierno autónomo catalán, Pasqual Maragall, aceptó hoy la renuncia del líder del partido independentista Esquerra Republicana (www.esquerra.org), Josep Lluis Carod-Rovira, como número dos del ejecutivo autonómico. Fue luego de la crisis que se desató cuando Carod-Rovira confesó ayer que había mantenido contactos clandestinos con la dirección de la organización terrorista vasca ETA.
En una conferencia de prensa que brindó hoy por la tarde en Barcelona, Maragall confirmó que aceptó la renuncia de Carod-Rovira a sus funciones en el ejecutivo catalán. “Cometió de buena fe un error muy grave”, explicó el presidente catalán. Y dijo que “el gobierno no puede recuperar su crédito sin que se asuman responsabilidades”, al tiempo que aseguró “entender la indignación sincera” de todas las fuerzas políticas”.
Sin embargo, el líder independentista seguirá en el gobierno de la Generalitat (www.gencat.net) como asesor sin cartera. De esta manera, Maragall (que pertenece al Partido Socialista) dio a entender que el acuerdo con los nacionalistas de Esquerra Republicana, gracias al cual llegó al poder, sigue en plena vigencia.
Ayer, el presidente español, José María Aznar, les había pedido a los socialistas (www.psoe.es) que rompieran ese pacto, al tiempo que calificaba al hecho como “una falta de tal envergadura que puede afectar a la decencia y a la dignidad misma de las instituciones”. Precisamente, como parte de esas negociaciones, Carod-Rovira fue designado “conseller en cap” del gobierno autonómico, segundo cargo en importancia de la comunidad.
El diario madrileño ABC había revelado en su edición de ayer (http://www.abc.es/Nacional/noticia.asp?id=235087&dia=26012004) que Carod-Rovira preparaba un pacto con ETA para que el grupo no cometiese atentados en Cataluña. A cambio de ello, el funcionario realizaría una declaración independentista en la que se pediría el derecho a la autodeterminación de los pueblos.
Carod-Rovira, en su descargo, dijo ayer que los encuentros clandestinos habían sido por “iniciativa de ETA”. Y explicó que no se había llegado a “ningún pacto” porque “no había hablado en nombre de ningún gobierno sino sólo como el líder de un partido político”.
El funcionario le había presentado su renuncia ayer a Maragall, quien no se la había aceptado. Sin embargo, luego modificó su posición al escuchar que el líder de los socialistas, José Luis Rodríguez Zapatero, había pedido la dimisión del funcionario. Y hoy comunicó oficialmente su decisión.
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