RENUNCIÓ LÓPEZ A LA CORTE SUPREMA
El juez de la Corte Suprema Guillermo López renunció hoy a su cargo, tan sólo unas horas antes de que Diputados se aprestara a iniciar el camino para su juicio político.
El alejamiento de López, que fue uno de los integrantes de la denominada ‘mayoría automática’ menemista, fue recibido con gran agrado por el Gobierno. El encargado de comunicar la novedad fue el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que señaló que “es un paso importante para airear” la Corte Suprema y favorecer “el proceso de cambio que la ciudadanía está reclamando de la Jusiticia”.
López le envió una breve carta de renuncia -que será efectiva a partir del 1° de diciembre- al presidente Néstor Kirchner, en la que no especifica los motivos de su decisión.
Justamente hoy la Comisión de Juicio Político de Diputados tenía previsto dar el primer paso para iniciar el juicio político contra López. Incluso el presidente de la comisión, Ricardo Falú, había señalado más temprano que la destitución del magistrado era “inexorable”.
En el ámbito judicial se especulaba hace algunos días con que López tomaría este decisión para evitar llegar al juicio político. Quienes aseguraban que presentaría su dimisión se basaban en su estado de salud, y en que -como casi todos los jueces del Máximo Tribunal- ya tenía tramitada su jubilación.
De esta manera, la ofensiva para remover a los integrantes de la ´mayoría automática´ menemista se cobra su tercera víctima: el ex presidente del Máximo Tribunal Julio Nazareno renunció el 27 de junio y Moliné O’Connor se encuentra suspendido por la Cámara Alta mientras ese cuerpo avanza en su juicio político.
López no formó parte del núcleo oficialista original de la Corte durante el menemismo. Su llegada al Máximo Tribunal se dio después del Pacto de Olivos, cuando se extinguía el primer período presidencial de Carlos Menem. Su nombre estaba desde hacía tiempo en la lista de los potenciales enjuiciables, junto con el de Adolfo Vázquez.
Este contenido no está abierto a comentarios

