REPRESIÓN ILEGAL: KIRCHNER RESPALDÓ AL JEFE DE LA ARMADA POR SU AUTOCRÍTICA
Hacer Patria es respetar los derechos humanos”. Sin titubear, lo dijo ayer el presidente Néstor Kirchner durante el acto central del Día de la Armada y en su primer encuentros con los marinos después del acto en la ESMA el 24 de marzo. Lo escuchaban las máximas autoridades navales. Frente a ellos resaltó el valor de la autocrítica que realizó el jefe de la Fuerza, almirante Jorge Godoy, en relación a la actuación de los marinos durante la dictadura.
“Debe valorarse el rechazo categórico del jefe del Estado Mayor a los hechos agraviantes y aberrantes a la dignidad humana, a la ética y a la ley cometidos en la aciaga noche dictatorial”, subrayó Kirchner desde el estrado.
Godoy realizó la autocrítica sobre el rol de la Marina en los setenta el 3 de marzo pasado. Según el Presidente, eso “puso a la Armada rumbo al encuentro con la sociedad argentina”.
En un gesto de acercamiento a la fuerza, Kirchner anunció su intención de impulsar la reactivación de la industria naval. Precisamente en la ceremonia de ayer se concretó la entrega formal de la corbeta “Gómez Roca”, construida íntegramente en el Astillero Río Santiago, en Ensenada.
La nave lleva el nombre de un marino que murió durante la Guerra de Malvinas, cuyos familiares estuvieron presentes en el acto y recibieron un presente de manos del Presidente.
“Hay que recuperar la visión integral e integradora de la defensa nacional”, dijo Kirchner antes de prometer que se reactivará la industria naval para reemplazar los buques más viejos.
En esa línea, anunció que se recuperará el funcionamiento del astillero Domecq García “para sostener la capacidad submarina y encarar emprendimientos conjuntos contra otras Armadas. Es importante —dijo— la recuperación de la capacidad remanente del taller aeronaval central que generará cientos de puestos de trabajo para apoyar el mantenimiento y expansión de las líneas aerocomerciales locales”.
Junto al Presidente y al almirante Godoy estuvieron el ministro de Defensa, José Pampuro; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, brigadier Jorge Chevallier; el titular del Ejército, general Roberto Bendini, y su par de la Fuerza Aérea, brigadier Carlos Rohde; entre otros funcionarios civiles y autoridades militares.
Hace menos de dos meses hubo gestos del Presidente que causaron malestar en algunos sectores de las Fuerzas Armadas: el acto del 24 de marzo —aniversario del último golpe militar— en la puerta de la ESMA, donde pidió “perdón” a las víctimas de la represión en nombre del Estado; y la ceremonia en la que ordenó a Bendini descolgar los retratos de los dictadores Jorge Videla y Reinaldo Bignone de las paredes del colegio militar.
Ayer, el Presidente hizo otro guiño a favor del envío de tropas a Haití, un paso que el Gobierno ya adelantó que está dispuesto a dar a pesar de que aún no envió el proyecto al Congreso pidiendo la autorización correspondiente (ver página 9).
“Hacer patria es sumarse a las misiones de paz que, bajo el mandato de las Naciones Unidas, el país integra. Nunca fue fácil hacer Patria. No lo será hoy. Hacer Patria será formarse, perfeccionarse para alcanzar el grado de excelencia y eficiencia que una Marina de Guerra moderna exige. Será garantizar la calidad institucional y el pleno respeto a los derechos humanos y la dignidad del hombre en nuestro suelo y allí donde nos toque actuar”, remarcó el presidente.
La Argentina contribuye con sus tropas en las misiones de paz desde 1991. Desde esa fecha hasta la actualidad, unos 15 mil hombres, la mayoría de las Fuerzas Armadas y de Gendarmería, cumplieron tareas en el extranjero bajo el paraguas de las Naciones Unidas.
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