Reprimen masiva marcha para exigir la renuncia del presidente en Túnez
Los manifestantes entonaban cánticos contra el presidente Zine El Abidine Ben Ali, como “Ben Ali, fuera”, o “Ben Ali, asesino”, y portaban un cartel que decía: “No olvidaremos”, en referencia a las personas muertas durante la represión de las protestas, que comenzaron hace tres semanas.
La marcha transcurrió de manera pacífica hasta que algunos de los manifestantes se subieron al techo del Ministerio del Interior, pese a que la policía antimotines había bloqueado la cuadra de la avenida donde se ubica el edificio, donde la oposición denuncia desde hace años que se cometen torturas.
La policía comenzó entonces a disparar gases contra la multitud, que comenzó a desbandarse. Agentes de civil fueron vistos golpeando con machetes a manifestantes desarmados, informó la cadena de noticias CNN.
La marcha fue organizada por el sindicato único de comercio de Túnez, que además realizó una huelga de dos horas en la región de la capital.
No hubo informaciones de heridos o detenidos por la represión de la marcha en la ciudad de Túnez.
Las protestas comenzaron hace tres semanas cuando un joven con estudios universitarios pero desempleado se suicidó quemándose a lo bonzo cuando la policía le confiscó las frutas y verduras que vendía en la calle y lo golpeó.
El gobierno dice que 23 personas murieron en la represión de las manifestaciones, que de un reclamo por el desempleo escalaron a la exigencia de mayores libertades civiles y políticas.
Líderes opositores y organizaciones de derechos humanos, quien acusan al gobierno de represivo y corrupto, aseguran que la cifra de muertos es significativamente mayor a la oficial, con algunas estimaciones de que hubo más de 60 víctimas mortales.
La revuelta social se inició en ciudades del interior, pero esta semana llegó a la capital y a muchos de los centros vacacionales de Túnez, un país de playas, desiertos, ruinas antiguas y bazares.
El operador turístico británico Thomas Cook dijo hoy que pidió a sus 3.800 clientes británicos, irlandeses y alemanes abandonar el país, y que 200 holandeses ya fueron repatriados anoche en un vuelo chárter.
Ayer, Ben Ali, de 74 años, ordenó una rebaja general del precio de los alimentos básicos, luego de haber prometido un día antes liberar a decenas de prisioneros considerados políticos.
Anoche, en un discurso televisado, el mandatario, que llegó al poder hace 23 años con un golpe de Estado incruento, sugirió que no buscará su reelección a un sexto mandato en los comicios de 2014, algo que desató manifestaciones de júbilo en la capital.
También prometió mayores libertades políticas y un menor control de los medios de comunicación y de Internet.
Estados Unidos, Francia -de la cual Túnez era colonia- y otros países occidentales consideran a Ben Ali un aliado en el combate al extremismo islámico en el norte de Africa.
Las protestas contra el mandatario no tienen precedentes en su casi cuarto de siglo en el poder, durante el cual Túnez se ganó la reputación de atractivo destino turístico y de país de mucha mayor seguridad y estabilidad que vecinos como Argelia y Libia.
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