REPSOL ANALIZA RADICAR EN ROSARIO UNA PLANTA DE BIODISEL
El polo sojero de Rosario es una de las dos alternativas que estudia Repsol YPF para ubicar la planta productora de biodiesel, cuyo comienzo de construcción está previsto para este año. La compañía estima una inversión inicial de 30 millones de dólares y que todo el desarrollo de la planta sea realizado por contratistas locales.
La otra opción que manejan en la multinacional es la zona de Ensenada, donde tiene un Polo Petroquímico y recientemente inauguraron un Centro de Investigación en Biocombustibles (CIB), a partir del cual se lanzaron con todo al potencial mercado de energías renovables que puedan hacer funcionar motores convencionales de combustión interna sin dependencia exclusiva del petróleo.
El Centro de Tecnología Argentina que Repsol YPF posee en la localidad cercana a La Plata se amplió y remodeló durante 2005 para albergar al CIB. Allí, ya se realizan ensayos con soja, colza y girasol para determinar las cualidades adecuadas de los aceites vegetales, dándole prioridad a la oleaginosa reina de nuestras pampas.
En bancos de motores, se evalúan los comportamientos de los diferentes productos obtenidos, analizando perfomances, consumos y emisiones. Con todo, cuando el biodiesel se elabore en grandes cantidades, se supone que a fines de 2007, será muy importante contar con la materia prima cerca del lugar de producción.
En ese sentido, la zona de Rosario fue señalada por representantes de la compañía a La Capital como “una de las alternativas más interesantes que están en estudio. Eso se definirá en los próximos meses”, dijeron.
El biodiesel es un concepto muy comentado en los últimos años, que hasta ahora ha transitado por incontables conferencias y debates legislativos -un proyecto de ley en apoyo está a pasos de aprobarse en el Congreso-, pero no ha logrado imponerse.
PLANTAS EN MARCHA
De todos modos, el alto precio del petróleo y la condición de la Argentina como gran productor de aceites vegetales alentaron, sin prisa pero sin pausa, múltiples iniciativas.
Dos de las últimas son la planta que instaló en Tancacha (Córdoba) la Federación Agraria Argentina (FAA) junto con la pyme metalúrgica Gentili SA y la Universidad Tecnológica Nacional de Villa María. Allí se elabora cuatro mil litros diarios de biodiesel de muy buena calidad en base a semilla de colza o canola.
Por su parte, Don Mario, presentó Bionerg, un proyecto para autoabastecimiento de biocombustible destinado a productores agropecuarios. La puesta en marcha de la empresa semillera de Chacabuco fue a través de una planta prototipo con capacidad para procesar 12 toneladas de soja por día con las cuales se puede generar 1.400 litros de biocombustible.
La idea, en este caso, es ofrecer proyectos integrales de plantas totalmente automatizadas de acuerdo con los requerimientos de cada establecimiento.
El lanzamiento formal de Repsol YPF al expectante mundo de los biocombustibles supone un salto importante en las perspectivas de este negocio. “La potencia y el rendimiento del biodiesel que hoy está en su etapa de pruebas están garantizados por el desarrollo tecnológico de Repsol YPF y, hacia finales de 2007, podrá ser adquirido por los clientes en todos los canales de distribución y comercialización de la compañía”, aseguró Enrique Locutura, director general de Repsol YPF para Argentina, Brasil y Bolivia.
LA PREVIA
Antes de la comercialización masiva, deberán superarse, por ejemplo, ensayos de flota para establecer comportamientos en servicio real bajo distintas condiciones y definir las especificaciones para asegurar un producto de calidad constante.
Una vez que se caracterice el producto ideal, la planta prevista permitirá alcanzar una producción superior a las 100 mil toneladas anuales de biodiesel. Locutura afirmó que “se ha decidido invertir en la planta productora 30 millones de dólares y será ejecutada íntegramente por proveedores y contratistas locales. El objetivo es consolidar nuestro liderazgo en el mercado argentino y convertirnos en el mejor productor de este combustible, que es más amigable con el medio ambiente, fruto de una adecuada combinación entre el gasoil tradicional y el valor energético aportado por los aceites vegetales”.
Con tecnología de punta, YPF prevé ir sustituyendo paulatinamente al gasoil tradicional por el nuevo combustible, al que esperan apuntalar en el marco de una estrategia conjunta con el sector agropecuario argentino, que se convertiría tanto en proveedor de materia prima como en uno de los principales consumidores.
En ese marco, en la compañía de capitales españoles tienen en cuenta que Argentina, por sus características de fuerte productora oleaginosa, ofrece las condiciones ideales para el desarrollo de una fuente alternativa de energía de origen vegetal. Y Rosario, como capital del agro argentino, ofrece innegables ventajas comparativas para la instalación de la planta productora.
Esta nueva generación de combustibles se presenta como capaz de devolverle a la tierra la energía que ella brinda.
En una recorrida por el CIB, diversos técnicos explicaron que de las semillas se obtiene el aceite vegetal crudo y luego el refinado. Después, un proceso químico denominado transesterificación, reacciona el aceite con un alcohol en presencia de un catalizador. La glicerina restante se puede usar en las industrias alimentaria y cosmética.
El biodiesel se produce, concretamente, a partir de la reacción química de los triglicéridos contenidos en aceites de origen vegetal y el alcohol (etanol o metanol) en presencia de catalizadores.
COMBUSTIBLE PARA TODOS
En un futuro que se estima no lejano se abastecerá no sólo al agro sino también a las industrias y a los transportes, incluidos los automóviles particulares, cuya emisión de dióxido de carbono a su vez será reabsorbido por las plantas en el proceso de fotosíntesis.
El desarrollo comercial alumbrará al compás de convenios de colaboración con universidades nacionales que YPF se compromete a seguir impulsando, con el objetivo de avanzar en el desarrollo de la investigación científica.
Incluso desde el Estado -particularmente funcionarios provinciales- se valora que los biocombustibles son una interesante alternativa ante la corta perspectiva que presentan los combustibles fósiles y la agregación de valor que implican a la producción primaria.
Para sacar ventaja en esta carrera, desde Repsol YPF argumentan que “la confianza depositada en el proyecto por las automotrices significa que sólo YPF puede garantizar la fiabilidad del proceso y la constante calidad del producto final para mantener la integridad y vida útil del motor”.
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