REPUNTÓ LA POPULARIDAD DE BUSH
Después de haber alcanzado los índices más bajos de su gestión en los últimos meses, la popularidad del presidente norteamericano, George W. Bush, registró una espectacular alza en los últimos días, según dos encuestas de opinión divulgadas ayer por la prensa estadounidense.
En el último mes, el 47 por ciento de los consultados dijo estar satisfecho con el desempeño actual del mandatario, contra un 39 por ciento que afirmaba lo mismo en noviembre. No obstante, una mayoría (52 por ciento) dijo no estar de acuerdo con su labor, según una encuesta realizada por el diario The Washington Post y por el canal ABC.
Otro sondeo dado a conocer el fin de semana pasado, realizado por la consultora Gallup para la CNN y el diario USA Today, muestra la misma tendencia pero con indicadores menos elevados: la aprobación pasó del 37 por ciento en noviembre a 41 por ciento en diciembre.
A partir de julio, Bush comenzó a descender en las encuestas de opinión y alcanzó índices tan bajos como pocos presidentes estadounidenses en el pasado. Esto se debió, entre otros motivos, a la falta de respuesta de las autoridades ante el huracán Katrina, los elevados precios del combustible, la violencia en Irak y el continuo goteo de víctimas mortales entre los soldados norteamericanos, así como la creciente crítica a la política de Bush en el Congreso.
Desde mediados de noviembre, la Casa Blanca ha comenzado a actuar específicamente para revertir los índices. En tres semanas, Bush realizó cinco grandes discursos en los que habló de su política en Irak y pidió el apoyo y la comprensión de los electores y de los representantes.
Según el análisis del canal ABC, las razones que impulsaron la recuperación de la popularidad de Bush se pueden rastrear tanto en las elecciones del jueves último en Irak como en la mejoría del panorama económico del país.
En ese sentido, aunque la reciente serie de discursos sobre la situación en Irak puede haberle dado una pequeña mano, “la opinión pública tiende a moverse sobre la base de hechos, más que a pronunciamientos políticos”, dijo la ABC, que mencionó los “exitosos” comicios en Irak como una de las causas del retorno parcial de la confianza en Bush. El 46 por ciento de los entrevistados manifestó su apoyo a su política en Irak, que en noviembre fue el 36 por ciento.
No obstante, el escándalo de las escuchas telefónicas amenaza con opacar estas buenas noticias para la Casa Blanca. La polémica desatada por la autorización presidencial para espiar las comunicaciones de estadounidenses sospechosos de estar vinculados con el terrorismo se acentuó ayer, al hacerse públicas las presiones que habría recibido The New York Times para que no diera a conocer la noticia.
Según informó ayer el semanario Newsweek, Bush “estaba tan desesperado” por la posibilidad de que el diario publicara el caso que convocó a sus editores “en un inútil intento” de convencerlos de que no lo hicieran.
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