RESCATAN A EXTRANJEROS AISLADOS POR UN ALUD EN MACHU PICHU
Unos 40 turistas argentinos que habían quedado aislados en Machu Picchu a causa de un alud registrado anteayer no sufrieron lesiones ni problemas y ayer eran trasladados a la ciudad de Cusco, según indicó el cónsul general argentino en Perú, Felipe Gardella.
El diplomático comentó que los turistas argentinos “no sufrieron ningún problema, ni lastimaduras, ni su salud fue afectada”, y agregó que sólo manifestaron preocupación por los horarios de sus vuelos, aunque entendían que cualquier atraso era “un mal menor” ante el desastre, que dejó al menos un muerto y once desaparecidos.
En diálogo telefónico mientras aguardaba que le confirmen la partida del convoy, Gardella precisó que “entre las 18 y las 19 saldría el último tren hacia Cusco, con lo que quedaría completada la evacuación” desde la zona afectada.
El traslado de unos 1.200 turistas “aislados en Aguas Calientes por la caída de dos huaicos (alud, en legua quichua) que destruyeron unos 230 metros de vías férreas se comenzó a realizar con dos helicópteros de la Policía Nacional peruana, con capacidad de 30 pasajeros”, explicó, pero ayer ya se había reparado la línea férrea y se los evacuó mediante trenes.
“El primer tren salió a la una de aquí y ayer hubo una evacuación de personas mayores o con problemas”, dijo Gardella, al aclarar que “los argentinos estaban sin problemas, lastimaduras ni afectados en su salud”. También anticipó que la partida del último tren con evacuados estaba prevista para las últimas horas de la tarde de ayer.
“El mayor temor de los argentinos era perder sus vuelos, pero nos hemos comunicado con las líneas aéreas y en todos los casos se les dará prioridad”, informó el cónsul.
Al respecto, apuntó que en esa ciudad “se juntan 900 turistas que estaban varados en Aguas Calientes”, lo que motivará que “algunos podrán volver según lo previsto y otros no”, ya que la demanda de pasajes desbordaría la capacidad de los vuelos.
Demoras
Finalmente, el diplomático aseguró que la situación de los argentinos está “bajo control”, porque si bien podrían existir demoras “de uno o dos días” para los turistas que planeaban regresar de inmediato, “los argentinos son conscientes y ese es un inconveniente menor, pensando que hay muertos y desaparecidos”.
Dos avalanchas de piedras y tierra arrastradas por las aguas desbordadas del río Alcamayo arrasaron Aguas Calientes, población ubicada al pie de las ruinas de Machu Picchu, dejando como saldo un muerto y al menos once desaparecidos, y dejando decenas de damnificados.
El ministro de Agricultura de Perú, José León Rivera, confirmó que ningún turista resultó herido y que hoy el acceso por vía férrea a la ciudadela inca estará rehabilitada y podrá ser visitada nuevamente y gratis por quienes continúen en la zona.
Las vías que llevan hacia las ruinas del sudoeste peruano -que ya quedaron abiertas-, habían sido bloqueadas el 25 de marzo pasado a la altura de Cedrobamba, por otro alud que dejó varados a visitantes que regresaban del lugar.
En la misma zona, el 20 de febrero de 2002 tres deslizamientos sepultaron el tendido en los kilómetros 100, 108, 109 y 110 y causaron el derrumbe de un puente.
Dos años antes, el 25 de enero de 1999, un alud de grandes proporciones interrumpió durante 18 días la circulación de los trenes entre Cusco y Machu Picchu, a la altura del kilómetro 96,5.
El 27 de febrero del año anterior, un “huaico” que descendió por la quebrada de Aobamba sepultó la central hidroeléctrica de Machu Picchu, afectando a varias poblaciones.
La última tragedia, que comenzó anteayer a la madrugada con el desborde del río, afectó la localidad conocida también como Machu Picchu Puelo. Ayer, todavía las autoridades no terminaban de confirmar la cantidad de heridos, y sólo reconocían haber hallado un cadáver y haber tenidos que hospitalizar a cuatro personas que fueron llevadas a Cusco y Lima, la capital peruana.
Los derrumbes arrasaron también 15 viviendas del poblado, donde había unos 60 damnificados, pero no causaron heridos entre los 1.500 turistas que había en la zona, entre ellos los 40 argentinos.
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