RESCINDIR SIEMPRE ES POSIBLE
El Ministro de Obras, Servicios Públicos y Vivienda, Alberto Hammerly, incluyó entre las “posibilidades” la rescisión del contrato actualmente en renegociación que concede a Aguas Provinciales SA la provisión de servicios sanitarios a quince ciudades de la provincia.
Esta advertencia se suma a la realizada días atrás por el gobernador Jorge Obeid, antes de partir hacia China en una misión comercial con el presidente Néstor Kirchner, al exigir a la compañía que “debe cumplir con todo lo que se comprometió contractualmente” y expresar su deseo de que ello “se pueda resolver en el menor tiempo posible”.
La aseveración de Hammerly, hombre fuerte del senador nacional Carlos Reutemann, en cuya primera gestión provincial se privatizó el servicio de agua y cloacas, se escuchó la semana pasada en la Legislatura.
El ministro, junto con el secretario de Servicios Públicos, estuvo en una reunión convocada por la vicegobernadora María Eugenia Bielsa quien accedió, a pedido de la empresa, a ser mediadora para “recomponer” las relaciones con el gobierno y el intendente de Rafaela, Omar Perotti (PJ) que, como publicó este diario hace un mes, viene denunciando a la compañía por la paralización de las obras que tornaron “dramática” la situación en esa ciudad del departamento Castellanos por la falta de inversión desde hace más de siete años.
Al salir de la reunión realizada en el despacho de la vicegobernadora, Hammerly fue con sus dichos más allá de la situación que aqueja a Rafaela: “Creo que mientras uno está conversando y renegociando (con Aguas Provinciales), no hay ruptura contractual. Pero no descarto ninguna instancia porque evidentemente va a depender de que se arribe o no a un acuerdo”, deslizó el ministro.
Por su parte, el intendente rafaelino optó por ser gráfico con relación a su problema con Aguas. “De la misma forma que Santa Fe vivió la inundación por arriba, nosotros tenemos la inundación abajo, por tener las napas altas. Esto significa –continuó Perotti– que no funciona pozo negro alguno, que no hay ninguna posibilidad de evacuar los efluentes que, en muchos casos, están en la calle. Esto es producto no sólo de las napas altas sino de que se recibe agua de otra cuenca y faltan cloacas para sacar el agua”, resumió el jefe municipal.
En ese encuentro, el intendente de Rafaela y representantes de las fuerzas vivas rafaelinas entregaron a Bielsa y Hammerly un pedido con las obras que “la comunidad necesita y exige”, según remarcó Perotti, entre las cuales se incluyen diez mil conexiones y ampliación de la planta de tratamiento.
“Se abrió un canal de diálogo. Ellos (los empresarios) dirán si la propuesta pueden tomarla en su totalidad o parcialmente. Sobre eso veremos qué credibilidad tiene (de querer restablecer las relaciones con Rafaela). Me parece que estamos en una instancia de diálogo”, se limitó a decir la vicegobernadora al finalizar la reunión.
“El incumplimiento de más de siete años por parte de Aguas Provinciales en su compromiso de hacer inversiones, no es una cuestión relacionada con que la ecuación económica se rompió por lo que pasó en el país sino que viene de antes, y es lo que nos puso en una situación dramática. El ingreso del agua a la ciudad por el acueducto es diaria y permanente y no hay salida. El otro elemento central es este pedido que la empresa le hizo a la vicegobernadora para que establezca un puente con la ciudad para, según le planteó, recomponer la relaciones con la comunidad rafaelina. Le hicimos llegar cuál es la propuesta del conjunto de la ciudad, ello es la expresión de todos los concejales, del Departamento Ejecutivo, de cada una de las instituciones, vecinales, con las obras que necesitamos y espero que sea una instancia decisiva. Le damos mucho valor a eso porque no creo que alguien se ponga a jugar con la investidura de la vicegobernadora, a cargo ahora de la Gobernación, para pedirle una mediación manifestándole que tienen intención de hacer obras y no hacerlas”, analizó Perotti.
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