RESPALDO DE EMPRESARIOS AL PRESIDENTE
Casi tres meses después de asumir la Presidencia, Néstor Kirchner recibió ayer a los hombres de negocios reunidos en la Asociación Empresaria Argentina (AEA). Los venía esquivando desde la campaña electoral, pero finalmente, después de reiterados lamentos del sector privado por la falta de contacto con el mandatario, se concretó el encuentro y resultó positivo, según confesó la mayoría de los ocho ejecutivos que asistieron.
El presidente de AEA y de la compañía alimentaria Arcor, Luis Pagani, se retiró conforme de la Casa Rosada. Una reacción muy distinta de la que tuvo el titular de la asociación patronal española, José María Cuevas, en la reunión de Kirchner con empresarios de su país, el mes pasado en Madrid. “Nos puso a parir”, dijo entonces Cuevas.
“Salimos muy satisfechos porque el Presidente tiene las medidas que oportunamente irá a aplicar, y eso tranquiliza al empresariado”, manifestó Pagani, en conferencia de prensa, tras la cita con Kirchner; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el de Planificación Federal, Julio De Vido. El Presidente enfatizó la importancia que le asigna al diálogo profundo, transparente y responsable con el empresariado, según un comunicado posterior de AEA. “La Casa Rosada es de todos los argentinos”, les dijo el jefe de Estado.
Kirchner les pidió apoyo en la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). “Se coincidió en que los acuerdos (con el FMI) deben lograrse sin ahogar la recuperación económica que todos deseamos, a la vez que debe garantizarse que los compromisos que se asuman puedan ser sustentables en el tiempo”, destacó AEA en su comunicado.
Se habló de la discusión del Gobierno con el FMI sobre el nivel de superávit fiscal primario (antes del pago de la deuda) necesario para afrontar las obligaciones externas. Los empresarios respaldaron a Lavagna en la negociación, sobre todo en su defensa de un saldo positivo de los ingresos fiscales no mayor al 3% del producto bruto interno (PBI) para el año próximo, de modo de “no matar la reactivación” con un ajuste superior, según uno de los testigos.
Fuera de la reunión, uno de los miembros de la cúpula de AEA respaldó la postura oficial al señalar que se debe destinar el excedente de esa meta del 3% a fomentar las obras públicas. Los socios de AEA destacaron que Kirchner prometió cumplir lo que se pacte con el Fondo, a diferencia de sus antecesores. La relación de Kirchner con el empresariado comenzó a construirse hace una semana, cuando se encontró con el presidente del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), Oscar Vicente. Anteayer, recibió a la más afín Coordinadora Interempresarial Argentina (Coinar), una nueva entidad que reúne a diversas cámaras detrás del ideario de reconstruir una “burguesía nacional”.
Ayer fue el turno de las que Kirchner considera corporaciones, algunas de las cuales merecieron sus críticas. Fue una reunión cordial que dejó sorprendidos a los empresarios por la “buena onda” del Presidente, según uno de ellos.
No se anunciaron medidas ni se trataron temas específicos o sectoriales. AEA reclamó la reconstrucción de la banca (Kirchner también pidió que vuelva el crédito), una reforma tributaria para alentar la inversión y combatir la evasión fiscal (el Presidente recibió elogios por este aspecto), y el estímulo a las exportaciones. Pagani fue acompañado por Paolo Rocca, Sebastián Bagó, José Cartellone, Aldo Roggio, Luis Mario Castro, Miguel Acevedo y Oscar Vignart.
La reunión se ciñó al protocolo, según otro ejecutivo. “Teniendo en cuenta el tiempo que pasó desde que Kirchner asumió, era necesario un primer encuentro, pero ahora le pedimos que haya más para tratar temas sectoriales y de desarrollo”, añadió.
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