RESPUESTA DEL GOBIERNO DE REUTEMANN, SEIS DÍAS ANTES DE LA GRAN INUNDACIÓN
Carlos Reutemann se cansó de decir que nadie le advirtió sobre la catástrofe del río Salado. “A mi, absolutamente nadie me avisó. Absolutamente nadie”, llegó a quejarse en la Casa Gris, en los días trágicos.
El diputado Oscar Ritter entregará esta semana al juez Diego de la Torre (Instrucción 7ª) la copia certificada de un expediente que rescató del archivo de la Legislatura. Es un proyecto del ex senador justicialista por La Capital, Alfredo Domingo Esquivel, para que el Poder Ejecutivo informe sobre “el estado del talud defensivo en la avenida Circunvalación Oeste” y las medidas adoptadas para “prevenir el colapso del terraplén” y “garantizar la integridad física y moral” de los habitantes de la zona.
El pedido de informes fue votado sobre tablas por la Cámara de Senadores el 13 de marzo de 2003 ‑un mes y medio antes de la tragedia‑ y contestado por el gobierno de Reutemann el 23 de abril, seis días antes que un tercio de la ciudad quedara bajo el agua con las consecuencias conocidas: 23 muertos, más de 100 mil personas en el desamparo. Esquivel dejó constancia así de su “preocupación” por las defensas del cordón oeste ante “la inusitada crecida del río Salado”.
Según Ritter “este expediente es un elemento a considerar porque en su momento los funcionarios del gobierno anterior dijeron que no estaban anoticiados de la crecida del río Salado y de su impacto sobre Santa Fe”, dijo. Y evitó cualquier mención a Reutemann y al parentesco del ex gobernador con Esquivel, su primo hermano.
“Voy a entregar una copia al juez y él evaluará si trata de un elemento probatorio o no”, explicó el legislador de la UCR. La minuta de Esquivel tiene apenas siete líneas. “La Cámara de Senadores de la provincia solicita al Poder Ejecutivo que informe, a través del Ministerio de Obras y Servicios Públicos y/o el organismos competente, sobre el estado actual del talud defensivo en la avenida Circunvalación Oeste. Asimismo, informe las medidas a realizar a fin de prevenir el colapso del terraplén, como así también aquellas medidas de seguridad hacia la integridad física y moral de las personas que habitan en la zona descripta”, apuntó.
El ex senador fundó su proyecto en “la preocupación de nuestra comunidad a raíz de los hechos públicos y notorios acaecidos en la avenida de Circunvalación Oeste cuando se advirtió la existencia de socavones y se instaló el riesgo del colapso del terraplén. La situación nos preocupa, más aún teniendo presente que en dicha zona habita una veintena de familias. Es pertinente arbitrar todos los medios necesarios con el objeto de sortear dicho escollo producto de la inusitada crecida del río Salado, ofreciendo certezas y seguridad a las familias que padecen directamente dicho trance”, advirtió Esquivel.
El Senado aprobó el proyecto sobre tablas y sin debate, el 13 de marzo. Y horas después el ex vicegobernador Marcelo Muiniagurria firmó la comunicación oficial al Poder Ejecutivo (nota Nº 186) que tardó cinco días en llegar a la Casa Gris. Allí comenzó otro pasamanos de la burocracia:
* El 21 de marzo, ya con número de expediente (00201‑0086277‑9), el ex subsecretario de Asuntos Legislativos, Horacio Rosatti, giró el pedido de informes a su colega, el ex ministro de Obras Públicas, Edgardo Berli.
* Cuatro días después, el 25 de marzo, el director de Despacho del Ministerio de Obras Públicas, Marcos Rivas, recomendó un “trámite preferencial”. El 2 de abril llegó a manos del administrador de Vialidad Provincial, José D’Ambrosio.
*Y el 8 de abril, el ingeniero jefe de Vialidad, Marcelo David, elevó un informe al ex secretario de Obras Públicas, Carlos Gómez Galissier, yerno del senador Esquivel. “Atento a lo solicitado por la Cámara de Senadores respecto al estado de las defensas de la avenida de Circunvalación (Oeste) y las medidas para prevenir el colapso del terraplén y (…) garantizar la integridad física de las personas, se cumple en informar que a partir del 11 de marzo de 2003, fecha en que Vialidad tomó conocimiento de problemas en dichas defensas, en forma inmediata se procedió a realizar un relevamiento visual y batimétrico, en forma conjunta con la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas (por entonces a cargo de Ricardo Fratti) y en función de los mismos se adoptaron medidas correctivas, de manera de asegurar la estabilidad de dichas defensas”, señaló David. Y mencionó los trabajos que se hicieron: “Protección del talud erosionado con material pétreo de primera voladura arrojado desde el terraplén y el aseguramiento de los mismos con una berma de suelo en el sector más afectados”. Los equipos que se utilizaron: de Vialidad y contratados (camiones, palas, cargadoras, etc)”. Y quién corrió con los gastos: “La casi totalidad de las contrataciones (arena, piedra, bolsas cemento, etc) se realizaron con fondos del Comité de Emergencia Hídrica” que por entonces manejaban Gómez Galissier y Berli.
* El expediente volvió a la Cámara de Senadores el 23 de abril. Seis días después, el martes 29 de abril, el Salado arrasó el cordón oeste de la ciudad: ingresó por el punto más vulnerable, en la zona del hipódromo ‑donde nunca se cerró el anillo defensivo‑ y obligó a volar los terraplenes de defensa cuando el nivel del agua superó los 2 metros 40 al curso del río.
Este contenido no está abierto a comentarios

