RESURGE EL PELIGRO DE LA NEUMONÍA ATÍPICA EN CHINA
Las autoridades chinas y la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmaron ayer oficialmente el primer caso de neumonía atípica en ese país desde que el brote de la enfermedad fue controlado, hace seis meses. Aunque se desconocen las causas del contagio, Pekín ordenó el sacrificio de 10.000 civetas, o gato de algalia, un animal salvaje que podría ser transmisor de la enfermedad.
Además, en Filipinas, una mujer que llegó desde Hong Kong con fiebre muy alta fue puesta en cuarentena, junto con su familia, y sometida a análisis de diagnóstico del SARS, informó el departamento de salud de ese país.
Estos casos reavivaron el temor de que se registre una segunda temporada del síndrome respiratorio agudo severo (SARS), una enfermedad muy contagiosa que el año pasado infectó a más de 8.000 personas y mató a 774 en el mundo, la mayoría en Asia (349 en China), antes de ser controlado a fines de junio.
El Ministerio de Salud Pública de China dijo que se le diagnosticó SARS a un productor de televisión de 32 años que vive en la provincia sureña de Guangdong. “En base a las pruebas combinadas del Ministerio de Salud Pública y de los expertos en salud pública de Guangdong, se ha confirmado” que se trata de esta enfermedad, informó el ministerio en su sitio de Internet. Y agregó que “es el primer caso de SARS desde que fue efectivamente controlado el año pasado”.
Justamente en Guandong (también conocida como Cantón) se había registrado el primer brote de la neumonía atípica en noviembre de 2002.
El hombre fue hospitalizado el 20 de diciembre y fue sometido a una batería de estudios. Su caso fue declarado sospechoso de SARS el 27 de diciembre, pero este fin de semana se hicieron análisis más exhaustivos en Hong Kong.
El paciente evoluciona favorablemente en un hospital de Cantón, dijo el gobierno chino. Aunque por ahora no se registraron contagios, las autoridades advirtieron a la sociedad china que “debe mantener la vigilancia”.
La OMS también pidió al público que se mantenga alerta, pero aclaró que sólo un caso confirmado no constituye una amenaza a la salud pública. “Es seguro viajar a todas las zonas de China”, informó la organización en un comunicado. Un vocero agregó que “la enfermedad es controlable si ponemos en marcha un sistema fuerte. Es posible romper la cadena de transmisión”.
La directora del equipo de SARS de la OMS en Pekín, Julie Hall, señaló que “es un contagio reciente, aunque desconocemos cómo se produjo”. Y agregó que “tampoco sabemos si los enfermos de SARS de la pasada primavera pueden padecer de nuevo la enfermedad y contagiarla”.
Aunque el paciente asegura que no estuvo en contacto con gatos de algalia, China ordenó sacrificar a 10.000 ejemplares de esa especie, considerada un manjar en Guangdong. Y se dispuso el cierre de los mercados de animales salvajes de esa provincia, luego de que investigadores del Centro de Control de Enfermedades Infecciosas de Cantón (CCEI) encontraron similitudes entre un virus hallado en las civetas y el que infectó al paciente.
La OMS advirtió, sin embargo, que no está confirmado que sean las civetas las responsables del contagio. “Hay que hacer pruebas en un gran número de animales”, explicó Henk Bekedam, representante de la OMS en China. Y advirtió que la matanza de las civetas, si no se hace con muchos recaudos, conlleva el riesgo de causar más infecciones.
Además, se investiga una plaga de ratas en la casa del paciente como posible causa del contagio. Según Liu Qiyong, científico del CCEI, se hallaron “rastros del virus” en varios de los roedores que invadían el departamento, en el centro de Cantón.
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