Reubicaron al preso que vinculó al jefe de Gabinete con la efedrina y tendrá custodia las 24 horas
En un audiencia con jueza de Ejecución que tiene su causa, Martín Lanatta aseguró que llevará su denuncia “hasta las últimas consecuencias”.
“Es un problema personal y no económico, y lo voy a llevar hasta las últimas consecuencias”. Martín Lanatta, condenado a reclusión perpetua por su participación en el triple crimen de General Rodríguez, no solo no se arrepintió de sus dichos del domingo pasado en el programa Periodismo Para Todos sobre la supuesta vinculación de Aníbal Fernández con aquel episodio de agosto del 2008, sino que volvió a cargar contra el jefe de Gabinete. Esta vez lo hizo en privado, frente a Marcela Otermín, la jueza de Ejecución de Mercedes que tiene su causa, según pudo reconstruir Infobae en base a fuentes policiales.
Condenado en el 2012 por el homicidio de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, Lanatta se entrevistó a mediados de semana con la jueza para determinar el alojamiento en la cárcel de General Alvear, donde está detenido, tras sus declaraciones en el programa que conduce Jorge Lanata. Finalmente, la Justicia resolvió que quedaría recluido en el área de Sanidad de dicho establecimiento bonaerense, con custodia las 24 horas. Lanatta había pedido ser trasladado al pabellón 10, el que ocupan ex policías y que, según los especialistas, cuenta con algunos “privilegios”. La jueza rechazó el pedido porque no había lugar en dicho pabellón, que está en refacciones.
Lo llamativo es que el recluso, que trabajó durante años informalmente en el Registro Nacional de Armas (RENAR), quedó alojado junto a su hermano Christian –de quien aseguró que debía cuidar porque “le falta un vaso”-, también condenado a reclusión perpetua por el mismo crimen, y a Víctor Schillaci, otro de los cuatro detenidos, también castigado con la misma pena. A su hermano Marcelo lo aqueja una severa enfermedad. La decisión de alojar juntos a los reclusos es llamativa porque hace poco más de un año trataron de fugarse del complejo carcelario.
Según pudo saber este medio, a Lanatta se le ofreció el traslado a otro complejo en diversos distritos de la provincia de Buenos Aires, como Quilmes, Florencio Varela o La Plata, algo que rechazó durante la audiencia con la Justicia. “Esos lugares son de dominio de Aníbal Fernández”, dijo el recluso, y aseguró que, “momentáneamente”, el alojamiento en General Alvear lo favorece. “Estamos bárbaros”, dijo para asombro de los investigadores.
Durante la audiencia con la jueza, Lanatta estuvo asistido por un defensor oficial, a pesar de que al inicio de la semana, y tras las declaraciones televisivas del hombre que recrudecieron al máximo la interna bonaerense, Roberto Casorla Yalet, su ex abogado, irrumpió en varias emisoras radiales al aseverar que todavía asistía a su supuesto defendido. Frente a Otermín, Lanatta abundó en que Casorla Yalet había renunciado al cargo, que había cobrado 150.000 dólares, que presentó recursos de queja y una acción de revisión en forma tardía y que no había sido “ético”.
Por estas horas, la jueza María Romilda Servini de Cubría dispuso además brindarle custodia de la Policía Bonaerense a José Luis Salerno, el ex policía que el domingo pasado también involucró al jefe de Gabinete con el triple crimen y el negocio de la efedrina.
Lejos de apagarse, la causa en torno al triple crimen recobra más vigencia que nunca. Los investigadores están abocados desde hace años a dar con el paradero de Ibar Esteban Pérez Corradi, prófugo de la Justicia, uno de los popes locales del negocio de la efedrina y sindicado como el autor intelectual de la masacre de Forza, Ferrón y Bina.
Fuente: Infobae
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