REUNIÓN CLAVE PARA FIJAR LAS CUOTAS EN LOS COLEGIOS PRIVADOS BONAERENSES
Esta semana comenzará a definirse la posibilidad de aumentar los aranceles de los colegios privados de la provincia de Buenos Aires con subvención estatal.
Según pudo saberse, en las próximas horas habrá una reunión en la que participarán autoridades provinciales y representantes de los establecimientos educativos particulares, con la novedad que se incorporan a la ronda de negociaciones funcionarios de la Nación.
La idea es que los colegios subvencionados puedan aplicar un aumento gradual de las cuotas, en caso de que certifiquen la imposibilidad de afrontar obligaciones, sin que genere impacto en la inflación, de acuerdo con lo indicado en el diario El Día de esta ciudad.
El incremento de hasta un 9,5 por ciento ya había sido autorizado en la Provincia, pero a pocas horas de que comenzara a instrumentarse, el gobernador Felipe Solá decidió dar marcha atrás bajo el fundamento de “defender el bolsillo de los bonaerenses” y acompañar al Gobierno nacional en la lucha contra la inflación.
La semana pasada, el sector se reunió con la titular de Educación, Adriana Puiggrós, y allí se había acordado un nuevo encuentro, pero finalmente se suspendió.
Ahora, estaría previsto que el secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno, se sume a las negociaciones.
La idea, según trascendió, pasa por evaluar en qué medida podría instrumentarse un aumento gradual de los aranceles sin influir en el índice inflacionario ni perjudicar a las familias y a los colegios.
Se tratará de una intensa jornada de trabajo en la que se analizará en cuántas escuelas podría haber un reajuste, cómo sería y cuándo entraría en vigor, ya que según los planteos realizados por varios establecimientos educativos del área privada, no habría posibilidades de cumplir con el pago de los incrementos salariales para el sector si no hay de por medio ajustes de los aranceles.
Puntualmente, los dueños de las escuelas llevaron a Educación el reclamo del ajuste del 9.5 por ciento -negociado y acordado a mediados de abril- con un diagnóstico según el cual tienen serios problemas para afrontar la mejora salarial de sus docentes sin asistencia de los padres de sus alumnos, a través de las cuotas, o bien del Estado, con una extensión de los subsidios o una baja de las cargas patronales.
Según Adeepra -una de las entidades del sector-, un 20 por ciento de las instituciones no pagó el aumento de salarios de hasta el 19 por ciento y hay un segmento que “tendrá que cerrar” si debe afrontarlo sin una modificación en las cuotas.
El diseño de la herramienta que destrabe el conflicto empezó a discutirse en la reunión que sostuvieron la semana pasada Puiggrós y los representantes de las cámaras que agrupan a las instituciones privadas, Aiepba, Adeepra y Cec (católicos).
El eje de la discusión es el cuadro de aranceles de las 3.723 escuelas privadas que reciben aportes del Estado para pagar los salarios de sus docentes y por eso tienen sus tarifas fijadas por el Gobierno. La normativa ubica a los aumentos de sueldos como disparadores de cambio de cuotas.
También se planteó que la crisis ya pone en riesgo el cumplimiento con los aportes patronales. “Los colegios no se pueden suicidar: si tienen aranceles para pagar sueldos y cargas a un valor, y cambian las reglas sin una compensación, dejan de pagar cargas o sueldos”, dijo.
En la mesa circuló la idea de fijar un esquema de subas progresivas, que dividieran la carga en varios meses.
Las asociaciones plantearon aumentos acumulativos durante tres meses, que daban un 15 por ciento. También pidieron un auxilio del Estado con la extensión de las subvenciones. Educación sólo le cerró la puerta a un incremento de aportes oficiales a los colegios argumentando restricciones del presupuesto de la administración pública.
El 56 por ciento de las escuelas con subsidio (2.076) recibe el 100 por ciento del dinero necesario para pagar a sus docentes; otro 27 por ciento (998) el 80 por ciento; a un 5 por ciento (192) llega el 70 por ciento; a otro 10 por ciento del sistema se le asigna el 60 por ciento de la masa salarial; y en otro 2 por ciento la ayuda está entre el 30 y el 50 por ciento.
Los 1.893 colegios que no reciben asistencia y por eso manejan sus precios ya cobran sus cuotas con subas de hasta el 12 por ciento.
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