REUNIÓN CUMBRE
La situación es clara. El equipo no encuentra cómo salir del pésimo momento y por eso se recurre a situaciones casi extremas. Y busca intimidad absoluta entonces: afuera el técnico, colaboradores, utileros y personas extrañas; adentro, los jugadores, sólo los jugadores…
Adentro es en el vestuario del predio que River tiene en Ezeiza. Afuera es en el pasto que rodea el camarín, en el estacionamiento o donde sea menos en ese lugar donde sólo los futbolistas tenían lugar para decir lo suyo. Ahí, el plantel se prometió sí o sí salir de esta situación en una reunión que duró 79 minutos y en la que se apuntó como “el” día del despegue a mañana cuando jueguen ante Olimpo, justo el último de este Apertura…
Sólo hablaron los grandes. Y las palabras elegidas no se dieron para apoyar al técnico en sí, sino para salir de la situación que viven en conjunto. La única advertencia que existió fue para los más pibes: “Que nada salga de estas cuatro paredes”, dijeron las voces con experiencia. Claro que poco hubiera quedado en peligro de exposición si la charla se hubiera dado anoche en la concentración a la que ningún periodista tiene acceso en lugar de hacerla casi a la vista de todos.
A la salida, Eduardo Coudet contó: “Hablamos cosas que quedan en el plantel. Estas charlas sirven. Tenemos que levantar mucho en lo anímico pero fundamentalmente en lo futbolístico. Hay que ser más fuertes. No puede ser que nos hagan un gol y que nos cueste tanto recuperarnos. Confío en lo que pueda rendir cada uno para salir de esto”.
El Chacho dejó una referencia hacia los hinchas, algo que el resto del plantel comparte: “La gente nos viene respaldando a muerte y nosotros no le estamos cumpliendo. No tenemos derecho a pedirle nada más porque nos vienen respondiendo de una manera espectacular. A partir del domingo se va a ver un equipo como quiere la gente. River va a empezar a jugar a lo River”. Esa es la promesa, entonces.
Pero lo más claro pasó por la palabra de Marcelo Gallardo. El Muñeco —igual que Marcelo Salas lo hizo el jueves— fue el más jugado de todos. Quizá por saberse referente para el resto, o quizá por conocer, al igual que Salas, que lo suyo pasará no sólo por lo que pueda aportar desde su fútbol, sino también por lo que sabe del orden interno de un plantel: “Sabemos que hay que recuperar varios factores para salir adelante. ¿Actitud, entrega? Cuando digo varios factores puede que haga referencia a alguna de esas cosas. Los objetivos son claros: hay cuatro campeonatos a jugar. En éste es complicado lograr el objetivo pero hay que recuperarse”.
Y siguió: “Es delicado para mí hablar en momentos en los que no me toca jugar por una lesión. Pero bueno, me siento tan comprometido como los que juegan. Yo, sin ninguna duda, creo y banco a este grupo de jugadores, sigo insistiendo que hay material como para salir adelante. Nosotros somos los encargados de respaldar la camiseta. No jugamos por una persona, jugamos por la camiseta. Y eso incluye a todos, cuerpo técnico y jugadores. Pero River está por encima de todo”.
Gallardo cerró la idea: “Lo que pasó hasta ahora ha sido todo negativo, sólo queda salir adelante. Comprometerse. Cuando hablamos de comprometerse no hablamos sólo de los más grandes, los que tienen más trayectoria, sino todos”, clarito y contundente.
Es que River está buscando cómo recuperarse de una buena vez. No encuentra el rumbo y lo rastrea de manera desesperada. Se entienden los por qué.
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