REUNIÓN DE SCIOLI, CAFIERO Y MURPHY
En medio de un clima político enrarecido por las denuncias y alusiones del Gobierno de supuestas maniobras “desestabilizadoras”, llamó la atención ayer que uno de los principales aludidos en las críticas presidenciales a los “representantes de grupos económicos que se beneficiaron” con el modelo de la década del ’90, fue visto en el Senado, en despachos oficialistas, para mayor rigor, de línea duhaldista.
Ricardo López Murphy, el líder del partido Recrear, se reunió por espacio de más de una hora con Antonio Cafiero, uno de los referentes del ex presidente, cabeza del PJ bonaerense, Eduardo Duhalde. Además, aunque breve, tuvo también un contacto con el titular del Senado, el vicepresidente Daniel Scioli, que se cuida exageradamente de aparecer como gestor del duhaldismo y sólo dejó un saludo “institucional” de la Cámara al ex candidato a presidente.
Lo cierto es que la presencia de López Murphy en el despacho de Cafiero, según aseguraron fuentes allegadas, lejos de ser un acercamiento a las estructuras duhaldistas que tanto rechaza por ser representativas de la “vieja política”, se debió a una invitación a participar de los actos conmemorativos de la muerte del ex presidente Juan Domingo Perón.
Cafiero, desde el Instituto Nacional Juan Perón, que preside Lorenzo Pepe, quiere que en la ocasión de recordarse el 30º aniversario del hecho, acontecido el 1º de julio de 1974, participen representantes de todos los sectores políticos, emulando la convocatoria del líder del radicalismo en aquellos años, Ricardo Balbín.
Para ello, prepara una serie de jornadas que arrancan el 29 de junio en las que recordarán vida y obra del fundador del peronismo, y que tendrán como marca característica la participación de los principales referentes políticos actuales.
Hasta ahora, le habrían dado el “sí”, además de López Murphy, quien aún no lo confirmó oficialmente, el ex presidente radical Raúl Alfonsín. Cafiero espera contar además con la líder del ARI, Elisa Carrió.
“Este viejo adversario despide a un amigo”, había dicho entonces el ex contrincante de Perón. El contexto histórico y político era radicalmente diferente al actual, aunque no tanto lo era el lugar que se le daba a la oposición.
Ayer, tras calificar de “grotescas” las denuncias sobre el supuesto plan de desestabilización, el mismo López Murphy advirtió que el Gobierno busca “acallar o intimidar” a los sectores críticos de su gestión.
Tanto Cafiero como Scioli agradecieron su posible participación en la celebración del oficialismo, que tendrá todos los condimentos de la liturgia peronista. Esa de la que Kirchner no hace precisamente un culto.
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