REUTEMANN LE BAJÓ EL PULGAR A LA CONTINUIDAD DE LA LEY DE LEMAS
“Estoy convencido de que este régimen está agotado, muchachos. Hay que ir a otro. Pónganse a trabajar”. Con estas palabras el senador Carlos Reutemann sentenció definitivamente, cerca de las 23 del jueves, el fin de la ley de lemas e instruyó así a sus legisladores para que la deroguen y reemplacen por otro sistema que, pidió, “sea participativo”.
Los diputados provinciales Laura Venesia, Liliana Meotto, Adriana Cavutto, Edmundo Barrera, Mario Esquivel, Danilo Kilibarda, Claudio Tibaldo, Federico Reutemann, junto al secretario del bloque, Avelino Lago, y el ex candidato a gobernador Alberto Hammerly fueron los destinatarios del mensaje durante el reservado encuentro, del que diera cuenta en exclusiva La Capital en su edición de ayer.
Con la única ausencia, justificada, del diputado Jorge Lagna, los integrantes del grupo reutemista en la Cámara baja llegaron a las 21.30 al domicilio de calle Regimiento 12 de Infantería en pleno barrio de Guadalupe donde el dueño de casa los esperaba con bocaditos, sándwiches y gaseosas.
Una vez que todos estuvieron presentes, Reutemann, enfundado en un buzo azul, con campera inflable del mismo color, borcegos y una gorra de paño negro, caminó los pocos metros que separan su domicilio particular del lugar donde era esperado. Sentado a la mesa, el ex gobernador sacó de uno sus bolsillos la encuesta que Jorge Obeid ordenó en las principales ciudades de la provincia y en la que, sobre 600 casos diseminados entre Rosario, Rafaela, Santa Fe, Reconquista y otras localidades, la ciudadanía se muestra favorable a la derogación en un alto porcentaje.
Fiel a su estilo, el Lole analizó minuciosamente el muestreo que consta de dos preguntas. En la primera, cuando se inquirió a los encuestados sobre la cuestión a la que mayor importancia le otorgan, la ley de lemas aparece postergada a un décimo lugar frente a preocupaciones como inseguridad, salud, desempleo y otras.
Sin embargo, cuando la pregunta se focalizó en ley de lemas “si o no”, las respuestas fueron abrumadoramente por el “no”, aunque revelando otro dato que el Lole no dejó pasar y se lo subrayó a sus diputados: el 50% no sabe qué es la ley de lemas exactamente. Posteriormente Reutemann sacó otra hojita, esta vez con un sondeo de Néstor Murillas en la que los consultados se quejan por la proliferación de boletas en el cuarto oscuro y no rechazan una modificación de la actual norma electoral.
“Si derogamos la ley de lemas estamos listos, si la mantenemos también estamos listos”, concluyó el Lole, y cedió la palabra.
Cada uno de los diputados expresó entonces su opinión. Durante estos meses de encendida polémica, la casi totalidad de ellos había guardado un juramentado silencio en espera, precisamente, de la definición que fueron a buscar a esta reunión secreta.
¿Qué decir cuando el PJ debata, el 15 de julio, una postura a asumir ante el proyecto de Obeid para derogar la ley de lemas? Esta y otras preguntas, con mayor o menor disimulo, fueron desgranando los diputados. Reutemann dejó sentado entonces su hartazgo de que le “cuelguen el cartel” de ser quien se opone a la derogación.
Cuando ya había transcurrido más de la mitad del encuentro, llegó la definición más clara de todas: el 19 de agosto próximo votarán por la derogación de la ley.
La cumbre ultrarreutemista del viernes fue convocada al sólo efecto de conversar sobre la ley de lemas, y no se discutieron otros temas. Aunque hubo alusiones a “la falta de rumbo” de la administración provincial y su necesidad de “recuperar un poco de gestión”. Paradójicamente, casi no se discutió sobre el proyecto de ley en el que Obeid propicia el reemplazo del actual sistema por el de internas abiertas, simultáneas y obligatorias.
“Tenemos que ir a otro que sea participativo, que no vuelva a las internas cerradas”, fue la opinión que Reutemann expuso y que los presentes registraron en clave de instrucción. “Si puede haber un candidato por manzana, mejor”, bromeó el ex gobernador como para que no queden dudas de lo que quiere y de que, paralelamente, él no ordenó nada ni bajó línea alguna. De hecho, ninguno de los participantes consultados por este diario pudo precisar ayer cuál sería un sistema “que garantice una amplia participación”.
Algunos entendieron que no serían las internas abiertas, simultáneas y obligatorias propuestas por Obeid. Otros, en cambio, se inclinaron a creer que la opinión del Lole los habilitó a tratar “a partir” del proyecto del gobernador y con éste como base.
Respecto de la posibilidad de que el Senado avance en tratar alguna iniciativa de modificación a la actual ley, como la elaborada por el representante del departamento 9 de Julio, Raúl Gramajo, Reutemann dijo que no le puede “poner una pistola en la cabeza a ningún senador para que no haga lo que le dicen en su departamento. Cada uno sabrá lo que tiene que hacer”. El, por lo pronto, les dejó en claro a sus diputados que no quiere seguir apareciendo como el principal opositor al cambio.
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