REUTEMANN SE REUNIO CON MENEM EN ROSARIO
Durante media hora, Carlos Menem y Carlos Reutemann estuvieron reunidos ayer en una de las habitaciones de la casa del propietario de Televisión Litoral, Alberto Gollán. “Además de un candidato, es un gran amigo”, dijo Reutemann, aunque negó que el encuentro haya significado el fin de su prescindencia y subrayó los reclamos de obras públicas para la provincia como el eje de la conversación. El ex presidente obtuvo la preciada foto con el santafesino, pero no declaraciones conjuntas, y le ofreció un puesto en el gabinete nacional, aunque no precisó en qué función. Además, se llevó unas breves pero elocuentes imágenes –del Lole escoltado por Menem y el candidato a vicepresidente, Juan Carlos Romero–, que se emitieron anoche en el programa especial “Los candidatos”, de Canal 3. Como yapa, el riojano se dio el lujo de decir que cree que será votado por el Lole. “Es mi compañero, mi amigo y yo soy en alguna medida el responsable de que él esté en el mundo de la política”, respondió.
Después de la reunión, que tuvo pocos testigos, Reutemann salió manejando su auto por la puerta de la residencia, ubicada a unos 100 metros de la entrada principal. Intentó evitar tanto a los periodistas –que corrieron de un lado al otro para obtener sus declaraciones– como a los militantes que se congregaron en los alrededores del predio donde se concentran el canal, unos enormes jardines con cancha de golf y la vivienda de Gollán, que es también el cónsul honorario de Gran Bretaña.
El gobernador hizo malabares para mantener la pretensión de prescindencia. “Recibí a todas las personas que quisieron ver al gobernador de Santa Fe, no busquen otra cosa”, repitió dos o tres veces al puñado de periodistas que lo interceptó a la salida.
Reutemann impuso algunas de sus reglas, al evitar las declaraciones conjuntas, y también quiso morigerar el impacto de su viaje a Rosario. “Hoy no es un día laborable, es un sábado de gloria. Después, el traslado a Santa Fe… Estoy repitiendo lo que hice cuando (Eduardo) Duhalde fue candidato a presidente, en 1999, lo vine a ver al mismo lugar”, explicó. “No le dio mucha suerte”, le retrucó un periodista. “No lo ponga así”, le respondió el gobernador. La verdad es que Menem pretendía hacerlo venir al lugar donde desembarcó, en lugar de ir a visitarlo, y para lograr ese cometido medió un llamado telefónico del senador Eduardo Bauzá.
Sin anticipar su voto, el gobernador tampoco quiso dar un pálpito sobre el resultado de las elecciones, pero recordó que Menem está “bien posicionado en las encuestas”. En voz baja, los allegados al Lole admitieron que sus mayores simpatías están con el riojano. Sin embargo, Reutemann apeló a la “conciencia” de los votantes para explicar su falta de definiciones. “Esta elección la decide la gente, no los dirigentes”, afirmó. Y sin nombrar al candidato duhaldista, Néstor Kirchner, se refirió a él: “En eso concuerdo con lo que dijo alguien, que no necesitaba el apoyo de ningún dirigente. Yo hubiera hecho lo mismo”.
Menem tampoco se excedió en la lectura del encuentro, aunque sus allegados confesaron que estaba exultante. En la conferencia de prensa, confesó su deseo de obtener el aval explícito de Reutemann. “¿A quién no le gustaría contar con el apoyo de un gobernador de primera como él?”, respondió ante una pregunta, pero también aseguró que Reutemann no le confirmó su voto. “El voto es secreto”, se escudó, para rematar: “No era un tema para abordar en la reunión”.
El ex presidente también pivoteó su lectura del encuentro sobre la amistad. “Fue una reunión de amigos, y sabiendo que vamos a llegar nosotros al gobierno, le he preguntado qué es lo que le hace falta a la provincia de Santa Fe para que lo instrumentemos lo más rápido posible”, dijo Menem. Con la misma certeza –que el Lole pareció convalidar– contó que le había propuesto formar parte de su gabinete. “Le ofrecí directamente a él o por su intermedio a quien él proponga, algún tipo de funciones o ministerios en nuestro futuro gobierno, pero cuál será ese lugar es materia de conversación”, afirmó el ex presidente.
Reutemann reconoció la oferta, pero relativizó la aceptación. “Me habló de que quisiera que Santa Fe tenga un rol preponderante en su gabinete”, aseguró. La pregunta de cajón fue si aceptaría. “No para mí, pero si hubiera un ofrecimiento concreto se evaluará en Santa Fe cuál podría ser el rol de la provincia” respondió.
Fiel a su tono esquivo, el gobernador se limitó a calificar al riojano como “un precandidato importante, que está muy bien colocado y conoce la realidad de la provincia”. Dijo que los temas planteados “ya se hicieron en la provincia”, como el dragado del río Paraná o la construcción de rutas y autopistas, y dejó flotando que se concretaron durante el anterior gobierno de Menem. Pocos minutos después, un dirigente del peronismo santafesino recordó que “cuando era presidente, Menem ayudó mucho al Lole, y eso no se olvida”.
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