REUTEMISTAS Y OBEIDISTAS, MUY CERCA DE ACORDAR EN DIPUTADOS
El obeidismo cedería la presidencia de la Cámara de Diputados a un representante del sector de Alberto Hammerly (sublema que salió segundo entre los del PJ el 7 de septiembre, apadrinado por el gobernador Carlos Reutemann) y se reservaría para sí (con el acuerdo de Hammerly, obviamente) la titularidad del bloque, en el que ambos sectores actuarán juntos.
Según pudo saber ayer La Capital, para la presidencia de la Cámara suenan hasta el momento dos nombres: Danilo Kilibarda y Edmundo Barrera, quienes figuraron tercero y cuarto, respectivamente, en la lista que encabezó Hammerly en las elecciones el 7 de septiembre. En tanto que la presidencia del bloque iría finalmente a manos del rosarino Roberto Rosúa o del intendente rafaelino Ricardo Peirone (este último más firme, pero aún no está definido).
El cuadro de entendimientos entre los dos sectores que monopolizan prácticamente el justicialismo santafesino se completaría, finalmente, con la declinación del gobernador electo Jorge Obeid a disputar la presidencia del partido y confiarla a Reutemann para que asuma en los primeros meses de 2004, tal cual contempla el cronograma oficial.
Se concretaría así, en los papeles, una frase pronunciada por Obeid la noche del 7 de septiembre, cuando vio los números: “Reutemann es el líder indiscutido del peronismo santafesino”, y no aquella dicha meses antes en ocasión del cierre de listas: “Al día siguiente que asuma como gobernador voy a pelear la presidencia del PJ”.
En resumen, entonces, el cuadro ampliado se describe así: gabinete provincial sin presiones para Obeid, que se reservó todos los cargos, con algún gesto para Héctor Cavallero (Casa de Santa Fe en Buenos Aires) y el propio Hammerly (Ministerio de Obras Públicas); presidencia de la Cámara para Hammerly (y, por extensión, al reutemismo); titularidad del bloque para el obeidismo, y dominio de los organismos de control del Estado para allegados al Lole o personas de su confianza: Ingmar Lepenies, a la Fiscalía de Estado; Carlos Bermúdez, a la Defensoría del Pueblo, y Horacio Usandizaga, al Enress.
“El PJ santafesino hace política y da cátedra a los paparulos de Rosario, que están todos divididos”, dijo ayer a La Capital un cuadro peronista de la ciudad. Cuando se le preguntó a quiénes se refería, respondió: “No hay que esforzarse mucho. Mire lo que sucede en el Concejo y verá que algunos ni se saludan. O lo que pasó en las elecciones, incapaces de hacer un acto conjunto los distintos candidatos y perdiendo la Intendencia por un punto. ¿Faltan ejemplos?”, remató.
A todo esto, los referentes obeidistas mantuvieron ayer los celulares apagados durante casi todo el día, presumiblemente por indicación del gobernador electo. A las pocas horas de haber llegado a Cuba, Obeid se enteró del “sincericidio” de su designado ministro de Gobierno, Alberto Gianeschi (hombre de Reconquista y muy ligado al arzobispado de esa ciudad), blanqueando que resignaba su sueldo de camarista en la Justicia para alcanzar una doble jubilación (ver aparte).
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