REVOCAN PRISIÓN DOMICILIARIA DE REPRESOR Y LO ENVÍAN A CÁRCEL COMÚN
El ex represor Pascual Oscar Guerrieri fue trasladado anoche al Complejo Penitenciario de Marcos Paz, donde deberá cumplir prisión preventiva por delitos de lesa humanidad luego de haber perdido el régimen de arresto domiciliario con el que había sido beneficiado.
Guerrieri estaba detenido desde el 29 de diciembre de 2004 en su departamento de Avenida Figueroa Alcorta 7184, piso 7 de esta Capital, pero el sábado último fue filmado por un equipo periodístico cuando abandonaba la finca en abierta violación con el sistema de arresto que debía cumplir.
El juez federal Ariel Lijo, que conduce la causa por los crímenes cometidos en la última dictadura militar bajo el comando del Primer Cuerpo de Ejército, revocó ayer el beneficio otorgado a Guerrieri y dispuso su encarcelamiento en la colonia de Marcos Paz, provincia de Buenos Aires.
Según el magistrado, Guerrieri violó su régimen de prisión domiciliaria al menos en cuatro oportunidades en el término de dos semanas, según consta en la resolución.
Anoche, el programa CQC dejó al descubierto las reiteradas salidas de Guerrieri.
En este marco, el diputado Remo Carlotto, calificó en declaraciones a Radio 10 de “correcta” a la medida dispuesta por la Justicia sobre Guerrieri y agregó que personajes como este, deben cumplir prisión efectiva por los actos que cometieron.
Sobre el responsable de su custodia, Carlotto dijo que tiene que ser la Justicia la encargada, aunque, aseguró, lo más grave es “con el marco de impunidad con la que se manejan este tipo de personas. Ellos vulneran el sistema de justicia, creen que no están abarcados dentro de la generalidad de ley”.
En este sentido, el legislador señaló que ya existe un proyecto de ley para modificar este beneficio y recordó que las salidas que realizaba Pascual Guerrieri no “son las únicas” hay que casos como éste, son reiterados a menudo.
En julio de 2002 se produjo la detención de Guerrieri, que quedó alojado entonces en el Regimiento I de Infantería del Comando de Bienestar del Estado Mayor General del Ejército.
Pero en 2004 la Justicia concedió al militar un régimen de prisión domiciliaria debido a que cumplía 70 años de edad.
Entonces Ana María Welker, esposa de Guerrieri, asumió el compromiso de garantizar que su marido permaneciera las 24 horas en la casa.
Posteriormente el Teniente Coronel Médico Carlos Víctor Iglesias, del Hospital Militar Central, certificó que por problemas de salud Guerrieri debía caminar 4 kilómetros por día y un permiso judicial lo autorizó a practicar esa actividad tres veces por semana en el Círculo Militar de Olivos, provincia de Buenos Aires.
Pero el sábado último el juez Lijo recibió un llamado mediante el cual el coronel Edgardo Carloni le comunico que Guerrieri se había presentado a pedir alojamiento en el Regimiento de Infantería I Patricios cuando, en realidad, debía estar bajo arresto en su domicilio.
Guerrieri, primero ante el coronel Carloni y luego ante el propio juez Lijo, confesó que, sin autorización judicial, había salido de su casa para retirar un par de anteojos de una óptica de Olivos a la que lo había llevado, en auto, un amigo. En esa ocasión el ex represor fue filmado por el programa de TV “Caiga quien Caiga”.
Interrogado por Lijo, el productor de TV Sebastián Turiel refirió que el 18 de marzo “fuimos de manera encubierta a la puerta del edificio donde supuestamente Pascual Oscar Guerrieri cumplía con su arresto domiciliario” y tras una corta esperan vieron al militar “con una mujer que aparentaba ser su pareja tomándose un ómnibus de la línea 42 en la esquina frente a su edificio sobre Figueroa Alcorta a metros de Basavilvaso”.
Turiel siguió a la pareja y vio que Guerrieri, con un bolso de tenis en la mano, bajaba del micro y tomaba un tren a Olivos.
A su turno el periodista Diego Iglesias declaró que los días 25 y 28 de marzo, en guardias periodísticas, vio salir de su domicilio al presunto ex represor “vistiendo ropa deportiva con un bolso de tenis”.
Finalmente, el primero de abril, el equipo periodístico vio caminar a Guerrieri hacia la cancha de River para abordar un taxi, por lo que el grupo aguardó el regreso del militar en las puertas del edificio de Figueroa Alcorta. Cuando el acusado descubrió lo que sucedía, pidió refugio en el Regimiento de Patricios, que lo denunció ante Lijo.
“Videos aportados por la productora Cuatro Cabezas contienen imágenes grabadas de Guerrieri en diversas situaciones en las que se observa al nombrado dentro de un ómnibus de línea y caminando en la vía pública, es decir, fuera de su domicilio particular donde, recordemos, debía cumplir con la detención domiciliaria por mí dispuesta el 29 de diciembre de 2004”, escribió el magistrado.
Y destacó que “el imputado realizó actividades fuera de su domicilio, sin ninguna clase de autorización por parte de este Tribunal”, es decir que “quebrantó injustificadamente, por lo menos en cuatro ocasiones, la obligación de permanecer” en su casa.
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