REVUELTA DE LOS PIBES DETENIDOS EN LA COMISARÍA 21ª
Unos 20 detenidos, todos ellos menores de edad, protagonizaron ayer a la madrugada un violento motín en el penal de una comisaría rosarina para protestar por el estado de hacinamiento en que se encontraban.
Finalmente las autoridades lograron reestablecer el orden. El incidente provocó enfrentamientos entre detenidos y policías, que no registró heridos aunque sí algunos contusos. Luego de que se retomara el control del lugar los presos amotinados fueron trasladados a otras dependencias.
El hecho ocurrió en el interior de la seccional policial 21ª y se desarrolló entre la medianoche y las dos de la madrugada de ayer, cuando finalmente se apagó el fuego que habían iniciado los internos.
Según las fuentes policiales consignadas por las agencias de noticias, como resultado de la refriega resultaron con lesiones leves “algunos” de los detenidos, policías y un bombero que concurrió a sofocar la quema de colchones en la comisaría ubicada en Arijón 2349, zona sur de Rosario.
Una vez recuperado el control del penal, tras dos horas de motín, los veinte menores detenidos fueron trasladados por efectivos a otras dependencias policiales de la ciudad.
Fuentes de la investigación policial dijeron que el motín se habría iniciado luego de verse frustrado un plan de evasión masiva que, incluso, habría contado con apoyo externo.
Sin embargo, otra versión da cuenta del origen de la protesta de los pibes que se registró en la comisaría 21 de la zona oeste de la ciudad: se había excedido largamente la capacidad del sector destinado al alojamiento de detenidos. En ese sentido, los menores, luego de quemar colchones, comenzaron a romper las instalaciones del penal.
Pese a los “grandes destrozos” registrados en la comisaría, y a que algunos bomberos que asistieron al lugar recibieron heridas por pedradas, la situación pudo ser controlada unas dos horas después de haberse iniciado.
De inmediato, se convocó a la Guardia de Infantería y a la Patrulla Urbana. Se indicó que se produjeron “refriegas” entre detenidos y las fuerzas de seguridad, que arrojaron contusiones en uno y otro lado, pero pudo controlarse la situación.
La situación de hacinamiento que se vive en las cárceles de la ciudad ha generado el repudio de organizaciones de derechos humanos. Mientras el gobierno responde que la solución llegará cuando se inauguren nuevas cárceles.
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