RIGE LA VEDA PARA FUMADORES EN LUGARES CERRADOS DE LA PROVINCIA
Hoy comenzó a regir en Santa Fe la polémica ley que prohibe fumar en lugares cerrados tanto públicos como privados. Tras finalizar el período de 60 días desde que se reglamentó la normativa de ahora en más no se podrá encender un cigarrillo en ningún espacio techado. Aunque se prevé que habrá multas para aquellos que infrinjan la norma, las sanciones se implementarán recién en abril o mayo cuando estén fijados los montos.
A partir de la entrada en vigencia del decreto reglamentario (Nº2759/2005) de la ley antitabaco (Nº12.432) –sancionada en la provincia en noviembre pasado– sólo en lugares abiertos los fumadores podrán dar rienda suelta a su vicio.
El objetivo de la reglamentación aprobada en la provincia apunta a luchar contra la cultura del tabaquismo y a prevenir el consumo de cigarrillos con la intención de disminuir los índices de mortalidad y enfermedades a causa de este hábito.
En sintonía con iniciativas emprendidas en otros países del mundo, Santa Fe se convertirá a partir de ahora en una provincia libre de humo. El sentido específico de esta nueva costumbre es crear un ambiente no propicio para la práctica del hábito de fumar donde se trabajará para evitar el fumar pasivo, el inicio del hábito y el total abandono de la práctica por parte de la población de fumadores activos.
Entre los puntos prohibitivos más importantes de la norma antipucho sobresalen los que impiden el desarrollo del vicio de los fumadores al interior de lugares públicos (edificios pertenecientes a los tres poderes del Estado) y privados (estadios, bares, restaurantes, eventos culturales) y en los distintos medios de transporte (colectivos de corta, media y larga distancia, taxis y remises). Para los que tengan internalizado el hábito, el único rincón para sentir las bocanadas de tabaco será de aquí en adelante en los espacios abiertos y al aire libre.
Además, los alcances de la ley van más allá del mero consumo personal y a partir de su implementación quedará penalizada la venta de cigarrillos a menores de 18 años, la distribución fraccionada de los mismos, la publicidad de las empresas tabacaleras en la vía pública y los auspicios de estas firmas en eventos deportivos y culturales.
La iniciativa que desde hoy entra en vigencia prevé un plazo de 30 días para que los propietarios de quioscos y locales comerciales puedan reordenar sus comercios de acuerdo a lo que estipula la ley. A lo largo de un mes deberán retirar la cartelería de las firmas de cigarrillos para evitar publicitar el consumo de tabaco y tendrán que colocar letreros visibles con la inscripción de prohibido fumar.
Aunque a partir de ahora no se podrá pitar en los sitios mencionados por la ley antitabaco, las multas por violar la normativa empezarán a regir recién en abril o mayo cuando ya estén estipulados los montos.
Los valores de las penas serán fijados una vez que los legisladores de la Cámara alta aprueben por esos meses una ley complementaria que contemple el régimen de sanciones. Para los que infrinjan la reglamentación en el marco de una función en la administración pública la sanción se realizará a través de un procedimiento sumarial. En tanto para aquellos infractores que no dependan de la administración estatal se prevé que habrá multas de entre 100 y 500 pesos.
En otro orden de cosas, la nueva normativa estará acompañada de la puesta en marcha de una serie de campañas educativas a través de los medios de comunicación social, las organizaciones sociales y las instituciones vinculadas con la lucha antitabaco.
MUERTES POR TABACO EN EL MUNDO
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) aproximadamente 5 millones de personas mueren cada año en todo el mundo debido al uso del tabaco. En este sentido, los índices establecen que en América latina más de 1 millón de personas mueren al año a raíz de esta causa, mientras millones padecen de enfermedades crónicas producidas por el tabaquismo.
De acuerdo a estimaciones realizadas por el Ministerio de Salud nacional, en Argentina alrededor de 8 millones de personas fuman y unas 40 mil mueren anualmente como consecuencia del consumo de cigarrillos. De los datos se desprende que 6 mil de esas muertes son de personas que no consumen directamente tabaco pero resultan afectadas por la inhalación del humo de otros fumadores, lo que comúnmente se conoce como “fumadores pasivos”.
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