Río de Janeiro empieza a pintarse de albiceleste: se esperan 100 mil argentinos
La ciudad Maravillosa, donde el domingo se jugará la final del Mundial Brasil 2014, amaneció invadida por hinchas de nuestro país.
RÍO DE JANEIRO (De un enviado especial).- Una solitaria (y sorpresiva) avenida de Copacabana ofrece una tranquilidad que esta ciudad, justamente, desconoce. No circulan autos y pocas personas caminan por las arboladas veredas. Es temprano, muy temprano. Y la efervescencia del Mundial Brasil 2014 parece haber quedado sepultada bajo los siete goles de Alemania. Pero esa sensación se ahoga en pocos segundos. El sonido de la sirena de una moto irrumpe en la escena, con un protagonismo que va creciendo con el paso del tiempo. Detrás, dos camionetas cargadas de hinchas avanza a ritmo triunfal: bocinazos, gritos y, por su puerto, la bandera de la Argentina.
Así, a pocas horas de la final entre nuestro seleccionado y Alemania, Río de Janeiro comenzó a recibir a los más de 100 mil hinchas argentinos que, según estimaciones oficiales, puedan llegar este fin de semana. Por aire y tierra. Pagando precios exorbitantes o haciendo dedo. Con y sin entrada. Todo parece razonable para poder estar la misma ciudad en la que Lionel Messi y compañía pueden hacer historia.
El Sambódromo, uno de los puntos turísticos cariocas destacados, abrió hace varias semanas las puertas del escenario anexo para que aquellas personas que quisieran acampar pudieran hacerlo sin costo alguno. Pero por estas horas, ese lugar quedó chico y debieron habilitar la pasarela principal, por donde desfilan las comparsas durante el carnaval. Más de 100 vehículos, entre autos, colectivos y camiones, ya ocupaban un lugar en el predio. Además, debajo de las gradas o a la intemperie, las carpas formaban pequeñas comunidades de viajantes, identificados con banderas de diferentes provincias o ciudades: Mar del Plata, Tigre, Mendoza y Córdoba, entre tantas otras.
“Venimos desde Rosario, pasamos por San Pablo, y ahora estamos acá”, cuenta Guillermo, que luce orgulloso su camiseta de Newell´s, a canchallena.com. Junto con un amigo, hicieron noche sobre la Avenida Atlántica, en Copacabana, pero la policía metropolitana los obligó a irse, al igual que le sucedió a muchos otros que intentaron asentarse en zonas de importante afluencia de personas.
Sin tickets, un problema común. Guillermo no tiene entradas para la esperada definición del la Copa, pero tampoco intentará conseguir alguna. ¿El motivo? Los precios de la reventa oscilan entre cuatro y diez mil dólares. “Ojo, si pudiese los pagaría”, aclara, mientras se ilusiona con un final leproso: “Vamos a ganar sobre el cierre, con un gol de Maxi Rodríguez. Los colores tiran”.
En los alrededores del Maracaná, también se lucen camisetas argentinas. Incluso, hasta un taxi porteño, con cinco amigos arriba, posa frente a las cámaras para inmortalizar ese instante. “Vinieron ellos cuatro y me levantaron en San Pablo. Están como locos, pero yo sólo quiero conseguir una entrada. Estoy dispuesto a pagar hasta 1500 dólares, aunque con los únicos que hablé me pidieron cuatro mil”, relata Julio César, que vive su tercera experiencia mundialista consecutiva. “En Alemania y Sudáfrica, siempre compré en reventa al precio casi original. Acá es imposible”, añade.
Bienvenidos a Río de Janeiro, la nueva ciudad argentina en Brasil.
Fuente: La Nación
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