RIVER APUESTA A TODO
El cielo oscuro y la elevada temperatura hacían prever una mañana pesada. Era el día de la vuelta al trabajo, del reencuentro y de la presentación de los dos únicos refuerzos que por el momento contrató River: Horacio Ameli y Federico Domínguez. La jornada comenzó temprano, a las 8.30 de la mañana, por disposición del técnico Leonardo Astrada, que, sobre la marcha, decidió que el plantel se entrenara en doble turno. “El período de descanso ya terminó, ahora hay que trabajar porque se viene un semestre importante, con objetivos definidos: la Copa Libertadores y el torneo local”, dijo el DT, tras dirigir el primer entrenamiento del año, ayer, en el Monumental.
La obsesión por el certamen continental invadió Núnez. A medida que los jugadores y el cuerpo técnico llegaban al estadio eran recibidos por el saludo de los empleados del club.
“La idea es llevarnos los dos torneos. La Copa es un gran anhelo, una obsesión. El año pasado estuvimos cerca, nos faltó un poco de suerte”, dijo Astrada, que reconoció estar conforme con las incorporaciones de Ameli y Domínguez, pero aguarda la llegada de más refuerzos. “Son dos jugadores importantes en lo futbolístico y en lo humano tienen experiencia”, elogió el DT.
Luego de tres horas de trote, tareas en el gimnasio y evaluaciones físicas y médicas a cargo de los profesores Flavio Pérez y Gabriel Macaya y del médico Luis Seveso, Astrada definió que no serán más de 32 profesionales los que llevará a Mendoza, a donde el equipo viajará mañana por la noche para la pretemporada.
Durante los primeros partidos del torneo de verano (River debutará el próximo sábado, ante Independiente, en Mendoza), el entrenador millonario dispondrá de un equipo alternativo, como lo hizo el año último. Pero cuando sea el turno de enfrentarse con Boca -el 22 y el 30 del actual, en Mar del Plata y en Mendoza, en ese orden- lo tomará como encuentros aparte, distintos. Las cosas cambiarían.
“Cuando llegue ese partido formaremos el mejor equipo posible. Ahora no hay titulares ni suplentes. A los jugadores se los va a exigir al máximo. Se requiere de mucho esfuerzo para competir en los dos torneos”, señaló con énfasis.
Sobre las ventas de Lucho González, Javier Mascherano y Maxi López y las llegadas de Ernesto Farías y Ariel Ortega, Astrada dijo no saber nada en concreto.
Eso sí, los dirigentes le comunicaron que los jugadores iban a seguir, al menos hasta junio de este año, después de que finalice el Clausura y la Libertadores.
De acuerdo con fuentes del club de Núñez, la oficiacilización de la millonaria operación de venta, que le dejaría al club 21.000.000 de dólares netos, se produciría mañana. Luego llegará el tiempo de concretar los ansiados refuerzos.
Con poco más de un año de experiencia sentado en el banco de River, Astrada tiene decidido durante los primeros entrenamientos corregir los errores que se cometieron en la temporada pasada e intentar transmitir la tranquilidad y confianza necesarias a los jugadores. “Es escencial para lograr los objetivos”, aclaró.
Astrada arrancó a fondo. Dispuso un sorpresivo trabajo en doble turno y agregó un día más de entrenamiento (hoy, en el estadio), previo al viaje a Mendoza. Se mostró tranquilo ante la posible transferencia de algunos de sus jugadores y sueña con la llegada de Farías y Ortega para afrontar el semestre más esperado. El que busca como revancha desde el 17 de junio de 2004, el día que Boca enmudeció al Monumental y eliminó a River de la Copa Libertadores. La misión está en marcha.
Por Nicolás Balinotti
De la Redacción de LA NACION
Ameli y Domínguez, un sueño en común
Y un día volvió. Cerca de las 8 de la mañana, cuando ingresó en el estadio Monumental, recobró fuerzas, alegría. Era como entrar en su casa. Así se lo hicieron sentir los hinchas y los empleados del club, quienes se dejaron vencer por su fanatismo.
Tras un breve paso por América, de México, Horacio Ameli, de 31 años, ayer oficializó su vuelta al club de Núñez y se entrenó a la par de sus compañeros, en la que fue la primera práctica de la temporada, de la que también participó Federico Domínguez, el ex defensor de Vélez Sarsfield e Independiente, que se desvinculó de Santos Laguna, también de México.
Ameli se refirió a su participación en la Copa Libertadores y a su regreso al fútbol doméstico. “Ganar la Libertadores es una obsesión, aunque la idea es dar pelea en los dos torneos. De todas maneras, todavía es prematuro hablar de ello, pero este equipo puede lograrlo”, dijo el zaguero, que volverá a vestir la camiseta millonaria seis meses después de su alejamiento.
En tanto, Domínguez, de 29 años, dijo: “Es lindo poder venir a River, más en mi caso, porque soy hincha. La Copa Libertadores es un título que necesitamos, tanto los jugadores como la institución”.
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