RIVER EMPATÓ CON VÉLEZ Y QUEDÓ LEJOS
Este Apertura parece que no fue hecho para River. Una vez que al equipo de Pellegrini parecía que se le empezaba a abrir una puerta para acercarse a la pelea, otra vez se golpeó la nariz contra la realidad. Empató 1 a 1 un partido peleado contra Vélez en el Amalfitani y el punto, que podría parecer valioso en otro momento, no le alcanzó para achicar distancias con Boca y quedar en una posición expectante.
River había empezado el partido como para pasarlo por arriba a Vélez. Ya en el primer minuto lo tuvo Maxi López, y después del rebote en el arquero Peratta por muy poco no llegó a empujarla Barrado.
El uno de Vélez se fue transformando poco a poco en el jugador más importante del partido. River atacaba con inteligencia, pero siempre antes de dar la puntada final aparecía Peratta, muy seguro y atento para tapar las posibilidades de gol.
De a poco, el local empezó a aparecer en el partido. Con las subidas de Jonás Gutiérrez y los desbordes de Bardado, inquietaba a una defensa de River que, como de costumbre, daba ventajas.
Y a los 38, en una ráfaga, Vélez dio el golpe más fuerte del primer tiempo. Fue en una jugada que debió haberse anulado por fuera de juego de Pellegrino, pero en la que Bardaro aprovechó igual para meter la puntita de su pie goleador y poner el 1 a 0.
Al final del primer tiempo, Vélez tuvo el tiempo de disfrutar. Porque le ganaba a un grande, que siempre lo complicó en el Amalfitani y, de postre, lo sacaba del campeonato.
River salió en el segundo tiempo decidido a vender cara su ilusión. Y a los 11 apareció con todo su esplendor el talento de uno de sus pibes para volver a entrar en el partido. En un tiro libre, Ferreyra clavó la pelota en el ángulo, bien lejos de donde pudiera llegar Peratta. Era el 1 a 1. Había partido.
River siguió yendo hacia delante, alimentado por su ilusión y por el buen juego ofensivo, que nadie le puede negar. Tuvo la más clara a los 31 con Darío Husain, que cabeceó de frente al arco desde el borde del área chica. Pero la pelota se fue apenas afuera cuando ya el arquero no tenía nada que hacer.
Y después cargó con todo, olvidándose de defender, para que el joven Vélez construyera un capítulo que sus pibes recordarán con orgullo, por como aguantaron la carga de uno de los mejores equipos de la Argentina.
Al final, no se pudo mover el 1 a 1. River quedó a 9 puntos de Boca cuando faltan 6 fechas. Demasiado lejos como para soñar. Sobre todo porque ya desaprovechó muchas oportunidades.
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