RIVER GANÓ Y SE PUSO A TIRO DE BOCA
River sufre un poco, pero gana y sube. Primero, en el nacimiento del partido, necesito que Costanzo le atajara un penal a Ferrari. Pero después apareció su categoría, para desequilibrar en la primera llegada bien a fondo y después aprovechar el instinto goleador de Cavenaghi y conseguir el 2 a 0 que prácticamente liquidó el partido. Tuvo de nuevo algo de angustia al final, cuando descontó Belloso. Pero aguantó el sofocón y ahora está muy cerca de la punta, a sólo dos puntos de Boca. Y cuando todavía tienen que enfrentarse en un superclásico que promete ser bien caliente.
El partido empezó con todo. Aunque Central fue el primero en ir a fondo y estuvo cerca en dos llegadas del Yerbatero González y Cámpora, River también respondió con un tiro desde afuera de Lucho González.
La primera realmente muy clara fue para el local a los 8 minutos, en un grueso error de la defensa de River: un pase atrás a Costanzo que quedó corto y el arquero no tuvo más remedio que cometer penal.
Fue Ferrari a encarar el tiro y, cuando tenía todo para poner arriba su equipo, sacó un tiro potente pero demasiado abajo y al medio, que dio en la pierna de Costanzo. El 0 a 0 no se movía y por la cabeza de la gente de Central pasaba la duda de cuál iba a ser el precio del error. Con el tiempo, esa oportunidad desperdiciada terminaría cotizando muy alto.
River, como suele pasar con los grandes, le hizo pagar casi enseguida el tropezón. A los 18 minutos, un pase en profundidad sorprendió a una muy estática defensa de Central. Gaona no se animó nunca a salir y Montenegro tuvo todo el tiempo para definir con un tiro bajo que significó el primero para River. El equipo de Astrada empezaba a oler la punta de cerca.
Central sintió el golpe y perdió confianza, pero siguió yendo. Sobre todo a partir de lo que generaba el Yerbatero González, un problema que la defensa de River no podía resolver.
Arriba, claro, el equipo de Astrada era otra historia. Porque inquietaban Salas, Cavenaghi y Montenegro. El segundo gol, sin embargo, no llegó en una gran jugada de ataque, sino en un regalo de la defensa de Central, cuando hubo un agarrón en el área después de un corner y el árbitro Furchi cobró el penal. Pateó Cavenaghi y atajó Gaona, pero el 9 llegó primero al rebote y clavó el segundo. River volvía a golpear y tal vez se llevaba demasiado premio. Pero mostraba una contundencia que no se puede discutir.
Y hasta el final del primer tiempo, River se hizo prácticamente dueño total del partido. El panorama para Central era muy complicado. Y el equipo de Astrada se fue a los vestuarios con una sensación, casi, de trámite cumplido.
El segundo tiempo mostró una escena previsible. El local, impotente, chocando contra una defensa y un arquero que cada vez se afirmaron más. Y River que parecía más cerca de ampliar la diferencia de contraataque que de que le descuenten.
A cinco del final, descontó Belloso y le devolvió al partido algo de la emoción perdida. Hasta estuvo cerca de empatar Central en una carga perdida. Pero a River le alcanzó con lo que había hecho antes. Para ganar en Rosario. Para estar más cerca de Boca. Y para soñar otra vez.
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