RIVER GOLEÓ 4 A 1 A COLÓN Y GIMNASIA LE DIÓ UN DURO GOLPE A UNIÓN
La historia sigue siendo esquiva para Colón en el estadio Monumental; el momento en el que llegaban los sabaleros era inmejorable. Tres victorias consecutivas, con un rendimiento futbolístico que venía en crecimiento, y con la recuperación de Giovanny Hernández.
Sin embargo, a River le alcanzó con muy poco para imponerse con claridad ante un inexpresivo conjunto sabalero.
El local marcó la diferencia en la primera pelota que metió al área rojinegra; corner ejecutado por Gallardo habilitando a Ameli, que cabeceó sólo para abrir el marcador.
Aunque luego la televisión demostró que hubo un error de Horacio Elizondo en la jugada previa; Tombolini no había tocado la pelota, por lo tanto, el árbitro debió cobrar saque de arco, y no tiro de esquina.
Apenas cinco minutos después, Montenegro le ganó en el mano a mano a Bedoya y asistió a “Lucho” González, que con un toque suave convirtió el segundo.
A pesar de que faltaban más de sesenta minutos para que termine el encuentro, River sacó el pie del acelerador y se dedicó a administrar la pelota.
A Colón le costó mucho generar fútbol en la mitad de la cancha, y en eso tuvieron mucho que ver los pobres rendimientos de Ledesma, Moreno y Hernández.
Tampoco tuvo un buen partido Bedoya, a quien Coudet y Montenegro le ganaron con frecuencia.
En el entretiempo, Ludueña reemplazó a Gallardo en River, con lo cual quedó claro que Astrada veía el claro dominio que ejercía su equipo, y decidió preservar algunos jugadores.
Luego hizo lo propio con Coudet, para que ingrese el colombiano Virviescas.
Por su parte, Maturana intentó darle mayor dinámica a su zona de volantes, y metió al venezolano González, en lugar de Ledesma.
Pero no pudo torcer el partido; el local siguió manejando la pelota a su antojo y cada vez que se decidía a atacar desnudaba la fragilidad defensiva sabalera.
A los 30 minutos, Tombolini dio rebote ante un fuerte remate de José Sand, que fue capturado por Cavenaghi para decretar el 3 a 0.
Unos minutos después, Fuertes trabó una pelota con Tuzzio; el balón se elevó y se metió por arriba de Constanzo; pero enseguida, en una gran jugada del equipo millonario, Cavenaghi quedó sólo frente a Tombolini y marcó el definitivo 4 a 1.
GIMNASIA LE DIÓ UN DURO GOLPE A UNIÓN
La situación de Unión es muy preocupante; porque cuando faltan apenas ocho fechas para que termine el Clausura, Unión continúa en la zona de descenso directo, y porque desde el campo de juego no muestra respuestas que permitan suponer una reacción positiva, ni desde lo futbolístico ni desde lo anímico.
Oscar Blanco no le encuentra la vuelta al equipo, que se quedó otra vez sin su jugador de mayor jerarquía en un momento crucial; Nereo Fernández.
Además, a eso se suman las lesiones de Gustavo Raggio y Ceferino Díaz, que más allá de sus limitaciones, se habían convertido en figuras fundamentales para la levantada del equipo.
Tampoco mantienen su nivel Marchant, Villalba ni Pereyra; sólo Zapata se salva de este paupérrimo momento, en el que el equipo de la Avenida arrastra tres derrotas consecutivas, con once goles en contra.
Hoy, en Concepción del Uruguay, el equipo tocó fondo; Gimnasia convirtió un gol en el primer minuto de juego, y en todo el partido Unión fue incapaz de generar una clara situación de riesgo.
Terminó jugando con cuatro delanteros; Real, Alves, Pereyra y Weisheim, pero jamás pudo manejar la pelota en la mitad de la cancha.
Y enfrente estaba un equipo que venía de tres derrotas al hilo, que estrenaba entrenador, y que no es precisamente de lo más rico en cuanto a jerarquía de la categoría; mas bien todo lo contrario.
La pasividad rojiblanca hizo que el local se agrandara y dominara las acciones a su antojo; a los 23 del complemento, Graieb recibió la pelota sólo, y tuvo todo el tiempo del mundo para acomodarla en un ángulo, haciendo imposible el esfuerzo de Trípodi, que de todas maneras no transmite seguridad.
Es momento de replanteos, en todos los aspectos; en la dirigencia comandada por Citroni, que se equivocó en casi todo,que unicamente atinó a desarmar la Comisión de Fútbol, en un momento en el que esa decisión sólo puede ser calificada como inútil.
En el cuerpo técnico que dirige Oscar Blanco, que debe encontrar la manera de que Unión comience a sumar puntos cuanto antes.
Y en el plantel, que debe buscar las respuestas anímicas que no supieron mostrar ante las distintas adversidades.
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