RIVER SALE A PELEAR POR UN PIBE DE SÓLO 12 AÑOS
River estaba ayer revolucionado al conocerse que un jugador de sus divisiones infantiles y de sólo 12 años, Erik Lamela, dejaba el club para irse a jugar al Barcelona de España a cambio de 120.000 euros anuales y un contrato por cinco temporadas. Pero el presidente José María Aguilar se reunió con el padre del niño, José, y trató de convencerlo para que Erik siguiera en el club “para formarse deportiva y culturalmente”. Y luego le comentó a Clarín: “River no se va a quedar de brazos cruzados. Esto es piratería de jugadores y no lo vamos a aceptar. Tenemos varias aristas legales para detener esta operación”.
Luego agregó: “Estamos haciendo todo lo posible para que Erik se quede en River. Obviamente la decisión será del padre, pero hemos encontrado buena receptividad y daremos pelea hasta agotar las instancias. En caso adverso, River planteará el tema ante la FIFA y haremos valer nuestros derechos federativos. Lo que hacen es antirreglamentario. Este es un juego federado y los clubes no pueden hablar directamente con el jugador sin pasar por el club que lo tiene. De más está decir que desde ya se olviden de un transfer. Esto me extraña de un club de los pergaminos del Barcelona.”, completó el presidente además de afirmar que trató de comunicarse con directivos del Barsa durante todo el día pero que nadie apareció.
Hasta ayer, se especulaba que el chico iba a viajar solo a Barcelona para sumarse a las “Canteras” del club. Allí viviría en una pensión —de más está decir que con todas las comodidades— y luego viajarían sus padres con sus dos hermanos, pero recién a fin de año cuando finalicen las clases.
El momento clave en el que Erik Lamela se hizo conocido en Europa fue en el Torneo Arousa de Fútbol 7 en Galicia, en agosto. Allí el goleador recibió una oferta del Sevilla. En setiembre, el Barcelona le mandó dos pasajes para visitar las instalaciones del club. Ahora, después de haber llegado a los 7 años a River, parece tener todo arreglado para marcharse.
La idea de Aguilar y todo River es recurrir ya a la FIFA. No sólo por el caso de Lamela en sí, sino también para no sentar precedentes. Un alto directivo le explicó a Clarín: “Si esto prospera se hará imposible detener la partida de los juveniles. Vamos a tener que hacerle contrato a pibitos de 6 años antes de que aparezca alguien y se los lleve. Y todo especulando que un contrato a esa edad tenga validez y que la Patria Potestad no sirva como elemento para sacárnoslo igual. Además, ¿el presupuesto de qué club cerraría si tuviéramos que hacerle contrato a todas las inferiores y a todos los infantiles?”.
Lo claro es que River no se quedará quieto. Que ya empezaron a moverse los abogados para que Lamela no deje el club. Los derechos de formación no serán un consuelo porque serían menores a los de otra operación debido a la corta edad del jugador (por Roberto Bonano, quien quedó libre en su momento, River cobrará 500.000 dólares justamente del Barcelona). El Barcelona intentará llevárselo igual y River ya abrió la pelea. Una fuente le contó a Clarín y dejó clara la postura del club: “Vas a ver este lío de Lamela va a durar muchos años. No será fácil. Al final, se quieren llevar hasta al jardín de infantes”. ¿Podrán?
Este contenido no está abierto a comentarios

