RIVER SE JUEGA EN CALI UN SUEÑO DE LOS GRANDES
La frase, correspondiente a un integrante del cuerpo técnico, sonó fuerte y sincera a la vez en la intimidad del hotel Intercontinental, en donde River armó su campamento: “Estamos es un club en donde hay mucha política. Ni queremos pensar lo que va a ser el año que viene, un año electoral. Mientras tanto, habrá cambios lógicos, cambios que se dan en todos los planteles. Eso sí, hoy, ahora, estamos todos unidos detrás de un sólo objetivo. O dos, mejor dicho: la Copa y el Clausura”.
Es que hay una apuesta, la de hoy en el Pascual Guerrero, pero al mismo tiempo están sobre la mesa todas las apuestas juntas. Jugarse el pase a las semifinales de la Copa pero también diagramar el futuro inmediato y el que asoma un poco más allá. Hoy, desde las 19.15 (las 17.15 de aquí) cuando empiece a consumirse el partido de vuelta con el Deportivo Cali, el equipo de Leonardo Astrada saldrá a defender el 1-0 que logró la semana pasada allá en el Monumental pero además intentará prolongar este envión de los últimos tiempos que tuvo su pico máximo en el triunfo en la Bombonera. “Es lógico que algunos muchachos por ahí estén molestos cuando no juegan seguido, todo jugador quiere continuidad. Pero en este momento, el clima es bárbaro. Estamos con todas las pilas para seguir adelante en los dos torneos. Y no es nada fácil hacer un buen papel en dos campeonatos al mismo tiempo”, es otro de los conceptos que gobierna River por estas horas.
Mientras el Cali anda con sus penurias a cuestas por la derrota del domingo por 3-0 ante Independiente de Medellín, ya el lunes Astrada andaba averiguando a quiénes había convocado Marcelo Bielsa, andaba haciendo cuentas de cuántos jugadores le faltarán a Racing en el clásico del sábado teniendo en cuenta los jugadores de selección que tiene Fillol. Además de interiorizarse del caso Gastón Fernández…
“Cuando llegue el momento de las evaluaciones, al final de la temporada, se verá quién se va y quién se queda. Además, hay que considerar una cuestión que no es menor: la económica. Nunca le vamos a cortar la carrera a nadie y muchas veces los jugadores se encuentran con ofertas que son muy difíciles de rechazar”.
Se habla, se piensa, se proyectan las cosas mientras el músculo descansa en una concentración. El cuerpo técnico de River, aún en la antesala de una parada brava como la de hoy, no deja tema por analizar. Anoche todo el mundo estuvo atento al partido de Boca frente al Sao Caetano. Y cuerpo técnico, jugadores y dirigentes, por más que sepan que en muy poco tiempo más habrá una renovación importante en el plantel, ya de cara a la próxima temporada, hoy están subidos en el mismo barco.
Acaso ni el propio Astrada imaginó poco tiempo atrás, cuando se convirtió en el técnico de River, que a esta altura, tan pronto, estaría parado frente a la dulce posibilidad de atrapar los dos primeros títulos por los que salió a jugar su equipo. Por eso hoy es tiempo de unidad…
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