RIVER: SE RECOMPUSO DE UN ARBITRAJE DUDOSO Y DE LA EXPULSIÓN DE MENDEZ; EMPATÓ 1 A 1
Pasó en el verano, contra Boca, y también en el cruce oficial postergado ante Racing. Y se repitió ayer: este River en crecimiento, evaluado por su técnico, se las ingenió para levantarse con un jugador menos y para transformar una derrota en empate frente a los titulares del Necaxa. Lo festejó ese puñadito de hinchas que mostró sus banderas, esos trapos que decían “Lalo es gallina” y “Los Neiman son de River”.
Frente a ese equipo mexicano que era del Distrito Federal pero que se mudó a Necaxa cuando se quedó sin hinchas y fue comprado por Televisa, River sufrió durante el primer tiempo.
Las culpas de River se relacionaron, por un lado, con su dificultad para crear juego, porque Gastón Fernández (enganche) no encontraba la pelota. Así, ofensivamente, dependió de Cuevas, precursor de las únicas chances en esa etapa inicial, tapadas por Vázquez, la primera al propio Pipino y la otra a La Gata, tras gran maniobra del paraguayo.
Claro que también River exhibía flaquezas atrás que Germán Lux salvaba, como ante Peña y Marcelinho. Complicaba el circuito que armaban Capetillo y Marcelinho, más Alfredo Moreno (ex Boca), quien se asociaba.
Como atenuante, River pudo utilizar al árbitro Horacio Guajardo, de tarea paupérrima. A los 32, por ejemplo, Jesús Méndez utilizó el cuerpo en el área ante Marcelinho. Era nada (lo que pareció) o penal. Sin embargo, el juez cobró tiro libre indirecto. Capetillo lo ejecutó y la pelota se metió en el arco de Lux. Todo River reclamó que no había rozado en ningún futbolista lo que para Guajardo se desvió mínimamente en una cabeza de la barrera.
La cuestión es que, a partir de ahí, River fue un manojo de nervios. Ya venía con bronca por una decisión de la jueza de línea María Isabel Tovar, quien le anuló un gol por supuesto offside de Cuevas. Y esa jugada del 0-1 lo descontroló. Ahí fueron amonestados Barzola y Tula. Y al ratito, Jesús Méndez vio la segunda amarilla por saltar con el brazo abierto sobre Hernández.
Con 10 hombres, Cuevas fue de “8” y de “5”. Pero sólo por un ratito. En el segundo tiempo, se adelantó Barzola por la derecha y entonces Pipino volvió a lo suyo, arriba. Y River, aunque siguió costándole, supo remontarlo. Lux continuó respondiendo. Toranzo se las arregló como volante central. Y Cuevas regaló peligro, tanto que festejó el empate tras un sombrero dulce de La Gata Fernández (su primer acierto) y un toque justo de Almerares.
Gandolfi reemplazó a Ayala y entregó la seguridad que faltó en la franja de Miranda y Abelairas. Jugó un ratito Ludueña. Gaby Pereyra: entró por Fernández para aliviar a Toranzo. Y el 1 a 1 se mantuvo. Eso sí, sobre la hora, se cruzaron Sambueza y Joan Rodríguez y parecía que se venía un escándalo, pero Astrada calmó a sus pibes. A esos chicos que no le fallan y que se llevaron el trofeo Aguascalientes.
Este contenido no está abierto a comentarios

