RIVER TERMINÓ UNA SEMANA PARA EL OLVIDO
Vaya clima, típico de una definición de campeonato. Los hinchas de River, pese a la dura semana que vivieron tras ser eliminados por Boca de la Libertadores, mostraron temple y mucha pasión para saborear un título que parecía estar asegurado. Enfrente, los de Talleres, disfrutaron con este gran momento de su equipo. Todo preparado estaba, entonces, para una gran fiesta.
En medio de un viento fuerte que hacía difícil controlar la pelota, el juego se planteó muy rápido desde el vamos. Gallardo, en su rol de conductor, se cansó en los primeros minutos de meter pelotas en profundidad tanto para Maxi López como para Sand. ¿Y Cavenaghi? Fue al banco por una decisión técnica. Aunque los comentarios indican otra cosa: que ya está vendido al fútbol ruso.
Lo cierto es que se jugaban 11 minutos y Tula metió un cabezazo en contra de su propio arco: la pelota se coló en el segundo palo. Gol y explosión en Córdoba.
Fueron momentos de desconcentración para los de Astrada. Y las caras largas se multiplicaron cuando a los 21 minutos, Piriz Alves entró con mucha comodidad y definió abajo, junto a un palo. ¿La defensa de River? Bien, gracias.
La diferencia, claro, hizo que Talleres se replegara. Dio un par de pasos hacia atrás y le tiró encima la responsabilidad al puntero del campeonato. Para qué. Ahí todo fue nerviosismo. No se podían dar dos pasos seguidos y los pelotazos terminaron siendo moneda corriente.
Pudo descontar Sand, cuando a los treinta minutos del primer tiempo picó perfectamente habilitado y aprovechó un rebote que dejó picando el arquero de Talleres. Gol, pero el línea levantó mal la bandera e impidió el descuento.
Nadie lo esperaba y llegó. Un nuevo intento de Talleres, la defensa de River que se abría de par en par y Osorio, otra vez Osorio, marcó el tercero.
Se esperaba la reacción de River, después de esa primera parte olvidable. A los empujones, con más verguenza que otra cosa y de la mano de Lucho González, el equipo visitante empezó a crear peligro. El poblema es que le faltaba precisión en los metros finales. Y a la vez, los defensores de Talleres se defendieron muy bien. Otra cosa: Talleres siguió yendo hacia adelante. Es decir, trató de defenderse lejos de su área.
River no encontraba los caminos. Iba e iba, con la desesperación a cuestas mientras los minutos pasaban sin que llegara el descuento.
Ya en medio de la desesperación, cuando parecía que los caminos no se iban a abrir, Salas (perfectamente habilitado) definió solo ante la salida del arquero. Queda tiempo todavía para la heroíca, pero era necesario poner la pausa para pensar.
Casi lo grita otra vez Tallares, sobre los 33 minutos. Osorio, luego de la enésima falla de Garcé, sacó un remate tremendo desde 25 metros y la pelota se estrelló en el palo.
Para darle emoción al final, Maxi López descontó de atropellada. Cualquier cosa podía pasar, pero los condobeses se defendieron bien y así aguantaron un resultado que les viene fenómeno. ¿River? Se fue dolorido, aunque sabiendo que tiene todo entre sus manos.
Síntesis
Talleres 3: Marcos Arguello; Juan Cruz Gil, Julián Maidana, Víctor López; Ariel Donnet, Maximiliano Salas, Mauricio Serna, Maximiliano Velázquez; Luciano De Bruno; Aldo Osorio y Víctor Piriz Alvez. DT: Juan José López.
River 2: Javier Lux; Ariel Garcé, Cristian Nasuti, Cristian Tula, Juan Fernández; Javier Mascherano, Claudio Husain, Luis González; Marcelo Gallardo; Maximiliano López y José Sand. DT: Leonardo Astrada.
Goles: PT 11m, Tula (R), en contra; PT 19m, Piriz Alvez (T), PT 33m, Osorio (T), ST 27m, Marcelo Salas (R) y ST 44m, Maxi López (R).
Cambios: PT 34m, Rubens Sambueza (R) por Fernández, ST, reinicio, Javier Cappelletti (T) por Donnet; ST 13m, Emanuel Giménez (T) por Salas; ST 18m, Daniel Montenegro (R) por Mascherano; ST 23m, Marcelo Salas (R) por González y ST 25m, David Vega (T) por Piriz Alvez.
Incidencias: ST 41m, expulsado Husain (R).
Cancha: Estadio Olímpico de Córdoba.
Arbitro: Gabriel Brazenas.
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