ROBABAN CARNE Y LA TRASLADABAN EN EL MÓVIL POLICIAL
En las últimas horas dos policías de la Unidad Regional IX, departamento General Obligado, fueron arrestados por los agentes de la Dirección General de la Guardia Rural Los Pumas, por el robo y traslado en un patrullero policial, de cabezas de ganado vacuno, que robaron y faenaron, en perjuicio del productor ganadero Jorge José Báez.
Los Pumas hicieron la investigación sobre los animales robados y luego faenados, y arrestaron a dos hombres de 60 años, Néstor Bosch y Luis Carlos Esquivel, quienes admitieron su responsabilidad personal en el delito que se les imputa, pero dijeron que no actuaron solos.
Ambos, Bosch y Esquivel, aseguraron que lo hicieron en complicidad con dos policías que trabajan en la comisaría 4ª de Villa Ocampo. Por tal motivo los guardias rurales detuvieron a los sargentos ayudantes César David Barría y Adelqui Ramón Cañete y los pusieron a disposición de la Justicia de Instrucción, con sede en la ciudad de Reconquista.
El delito que se les imputa a los cuatro detenidos es el de: abigeato agravado reiterado, y se adjuntaron como pruebas del sumario prevencional que instruyen, cuchillos, carne, calzados manchados con sangre, pedazos de cuero que coinciden con los animales robados.
El primer secuestro que hicieron los investigadores fueron 600 kilogramos de carne hallados en campos de las localidades de El Ceibal y El Sombrerito; después convocaron al Grupo Técnico Criminalístico de la Guardia Rural Los Pumas y constataron que el patrullero policial de la comisaría 4ª de Villa Ocampo tenía sangre, restos de vísceras y pelos de los animales faenados.
La investigación judicial por abigeato agravado reiterado y la posterior faena clandestina de ganado vacuno, en localidades próximas a Villa Ocampo, en el departamento General Obligado, extremo noreste de la provincia de Santa Fe, es llevada adelante por el juez penal de Reconquista, Enrique Müller.
Pero esta investigación continúa en varios frentes, por un lado, para saber cuánto tiempo hace que esta situación se venía dando en el tiempo, con la participación de suboficiales de la Policía provincial y, además, con el agravante de la utilización de un patrullero policial para cometer delitos.
Por otro lado, la cuestión del manejo funcional, para saber cómo los suboficiales podían disponer del vehículo afectado a la comisaría, para trasladar animales robados y faenados, para después venderlos en carnicerías de la zona, sin ningún tipo de control sanitario.
Además, deberá establecerse con precisión si el jefe de la comisaría 4ª de Villa Ocampo, sabía o desconocía lo que hacía el personal policial a su cargo. En cualquiera de los casos, su situación funcional es comprometida.
También la del oficial superior que ocupa la jefatura de Orden Público en la Unidad Regional IX, cuestión que en definitiva también alcanza al jefe de General Obligado, comisario mayor Víctor Sarnaglia.
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