ROBARON $161.000 DE UN CAJERO ROSARINO
En abril pasado, un empleado omitió cerrar correctamente la puerta de ingreso al banco y dejó el edificio abierto toda una noche. Y ayer, de madrugada, uno de los cajeros automáticos de la sucursal fue blanco del robo de 161 mil pesos por parte de ladrones que no necesitaron violentar el aparato y se dieron el lujo de dejar otros 60 mil pesos desparramados en el lugar. El hecho, como menos extraño, recuerda a otro similar ocurrido en el microcentro rosarino hace exactamente 3 años cuando se robaron 137 mil pesos del aparato que funciona en el Palacio Fuentes.
Cuando doña Rosa ingresó al cajero automático del Nuevo Banco de Santa Fe, en Alberdi y Génova, estaba medio dormida. Pasó su tarjeta magnética por la cerradura electrónica de la red Link y cuando la chicharra le habilitó el paso, el asombro la invadió. Eran las 7.50. El cajero número 2 estaba levantado, como cuando se realiza la operación de recarga, y tirados alrededor del aparato había varios miles de pesos. Era como si la máquina hubiera explotado y escupido su contenido sobre el piso. Pero no fue una falla técnica sino la consecuencia de un robo. La mujer salió del lugar y enseguida dio aviso a la policía que custodiaba el interior de la entidad.
La sucursal Arroyito tiene la puerta de acceso a los cajeros por avenida Alberdi. Una vez que la cerradura electrónica habilita el paso al cubículo, los clientes cuentan con dos cajeros electrónicos, uno sólo de los cuales fue violentado. A unos tres metros sobre la puerta hay dos cámaras de video que reportan sus imágenes a una oficina en la casa central de la entidad, en San Martín al 700.
Fue a partir de esas imágenes y los datos registrados por el mismo sistema del cajero, que los pesquisas llegaron a saber en que momento se llevó a cabo el golpe. El cajero robado había sido recargado a las 12 del mediodía del miércoles y, según los últimos movimientos de la máquina, se le colocaron 250 mil pesos repartidos en cuatro cartuchos en los que había billetes de 10, 20, 50 y 100 pesos. Las últimas imágenes recibidas por la grabadora de la casa central mostraron que a las 22.05 una persona ingresó al lugar con su cara cubierta. Y ayudado con un palo de escoba dio vuelta las cámaras anulando la vigilancia el lugar.
Así, él o los ladrones entraron con una tarjeta magnética cualquiera. Tras ello colocaron en la puerta un cartel que decía: “Cajero fuera de servicio” e inutilizaron el sistema de cámaras. Después se dedicaron a abrir la máquina: levantaron la parte frontal del aparato y allí se toparon con las dos llaves digitales que sólo se abren con claves numéricas y permiten luego el acceso al pequeño tesoro. “Son máquinas muy celosas y no tenés todo el tiempo del mundo para poner las claves. Hay que seguir un protocolo porque tienen un retardo de 5 minutos para operar”, explicó un vocero que conoce el tema. Así primero despejaron los cinco números de la alarma y pasaron al siguiente paso: una clave de 14 dígitos desdoblada que colocaron tal cual lo dice “el protocolo” y sin desviarse un paso. Después cargaron los billetes clasificados en cuatro cartuchos hasta sumar 161 mil pesos y, aparentemente en el apuro, dejaron en el piso otros 60 mil desparramados en el piso.
Poco después de las 23, los ladrones se fueron sin despertar sospechas en la transitada avenida Alberdi y sin hacerse ver por los clientes del minimarket de la estación de servicios ubicada enfrente del banco.
A la hora de la investigación, un pesquisa remarcó ayer que “el cajero es una máquina electrónica inteligente que cuenta con sensores de calor y para movimientos bruscos tales como golpes o desplazamientos. Ante la menor falla, se activa la alarma y esto no ocurrió”.
Pero hubo pequeños detalles que a los pesquisas no les cerraban. En los cartuchos quedaron varios fajos de billetes precintados a lo ancho. Pensando en la operatividad del cajero automático, un fajo de billetes con precinto que lo sujete no sirve. Varias son las incógnitas planteadas tras el golpe. ¿Por qué no se llevaron todo el dinero? ¿De dónde sacaron tan buena data para dar semejante golpe? ¿Se trata de una banda de profesionales? y por sobre todo: en el otro cajero, ¿se realizaron operaciones durante la noche del miércoles al jueves?
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