ROBARON ELECTRODOMÉSTICOS POR MÁS DE 100 MIL PESOS
Dos formidables golpes en comercios de electrodomésticos fueron perpetrados en menos de 24 horas por delincuentes que lograron burlar con gran destreza todas las medidas de seguridad dispuestas: alarmas, rejas y paredes.
El primero de los casos ocurrió el domingo en Granadero Baigorria, donde se llevaron televisores y equipos de aire acondicionado de un depósito ubicado sobre la ruta 11 en el que hicieron ingresar un camión. El otro hecho fue ayer a la madrugada en un local de Echesortu del que hurtaron aparatos portátiles pero no menos valiosos. Ambos robos tuvieron botines similares que orillaron los 60 mil pesos en mercadería cada uno y parecen haber estado muy bien planificados. Otra coincidencia entre ambos fue que las víctimas ya habían sufrido asaltos en los últimos meses.
Casa Lumi es un negocio familiar instalado desde hace 48 años en Granadero Baigorria que tiene tres sucursales en las que venden artículos de ferretería, electricidad y electrodomésticos. Sus dueños sufrieron cuatro asaltos en los últimos cuatro meses, pero sin dudas el más importante fue el perpetrado el domingo a las 7 de la mañana en el depósito de electrodomésticos ubicado en San Martín 2458, sobre la ruta 11. Los asaltantes entraron por un boquete en una pared, desactivaron la alarma e introdujeron un camión en el cual se llevaron 50 televisores y 30 acondicionadores de aire.
Esa mañana, a las 9.30, Miguel Angel Pagani, de 65 años, se enteró del saqueo cuando un vecino del depósito le avisó que el galpón había sido violentado y la puerta estaba entreabierta. Al llegar allí, Pagani advirtió que el galpón de 20 metros por 53 había sido vulnerado: en una de las paredes de nueve metros de altura, los intrusos aflojaron los tornillos de la chapa cerca del techo e hicieron un pequeño hueco que permitió el paso de una persona delgada que, estiman los Pagani, desactivó la alarma monitoreada.
Con el dispositivo cancelado los maleantes trabajaron cómodamente para abrir desde adentro el portón corredizo que da al frente y hacer ingresar un camión en el cual cargaron la mercadería. “Sabemos que fue un camión porque quedaron las huellas y porque no se hubieran podido llevar tanta mercadería en un vehículo más chico”, razonó el comerciante, que denunció el robo en la comisaría 24ª de su ciudad.
En el lugar quedó un gran desorden y algunos artefactos que fueron aplastados por el camión. Según el inventario que hicieron las víctimas, los ladrones se llevaron alrededor de 50 televisores y 30 acondicionadores de aire, lo que estiman en un precio “de costo” de 60 mil pesos.
El robo de los electrodomésticos es el segundo que sufre Casa Lumi en seis días. El martes de la semana pasada se llevaron 768 pesos, estéreos, teléfonos y otros aparatos en un robo a mano armada de la sucursal de Eva Perón y Liniers. Sin embargo, estos golpes no se compararon con el susto sufrido en otro ocurrido el pasado 14 de octubre, cuando dos empleados fueron reducidos en el mismo depósito asaltado el domingo por ladrones que portaban armas de fuego. Ese día se llevaron tres heladeras, dos lavarropas y siete equipos de aire en un furgón Renault de las víctimas que apareció un mes más tarde en Rosario.
Bajo la lluvia
Ayer a la madrugada, en Rosario, un golpe de similares características fue perpetrado en el local de Molinari Hogar de Mendoza e Iriondo. Amparados por una lluvia torrencial que no dejó a nadie en la calle, los intrusos ingresaron tras cortar una gruesa reja de metal y rompieron un blíndex. Una vez adentro, burlaron el sistema de alarma y rápidamente se alzaron con reproductores de DVD y MP3, autoestéreos, cámaras fotográficas y filmadoras digitales y una computadora. Según estimaron las víctimas, también el valor de lo robado asciende a unos 60 mil pesos.
David Molinari, dueño del negocio, cree que el robo ocurrió entre las 5.15 y las 5.30, según un vecino que le dijo haber escuchado algunos ruidos. La banda violentó la pesada reja de metal en el costado del local que da a calle Iriondo. “Debieron usar una tijera o una amoladora. Seguro hicieron mucho ruido, pero parece que la lluvia los tapó”, dijo Molinari.
Una vez adentro del local, los maleantes burlaron los sensores de la alarma al meterse por un angosto pasillo formado entre la pared y el inmenso exhibidor de televisores, que les sirvió de escudo protector. Así llegaron al sector del local donde se exhiben los artefactos portátiles. “Se llevaron unos 40 aparatos en total cuyo valor sumaría entre 50 y 60 mil pesos. No se llevaron los televisores de última generación porque no pudieron, pero estuvieron a punto de sacar una TV con pantalla de plasma de 42 pulgadas. Parece que no tenían en qué llevarla”, indicó Molinari.
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