ROBARON EN ALTO VERDE MÁS DE 3 KILÓMETROS DE CABLES
En Alto Verde, los ladrones ya le han perdido el respeto hasta a la institución policial. No temen trepar a un poste y utilizar las herramientas necesarias para desconectar y robar los cables del alumbrado público frente a las narices de los uniformados, tarea que por más experimentados que sean insume al menos unos cuantos minutos.
A los metros sustraídos hace casi seis meses, que iluminaban el sector comprendido entre el puente Héroes de Malvinas y la curva del Surubí, en el ingreso al barrio, se sumó el pasado fin de semana otro importante sector. En una noche se llevaron los cables que estaban desde donde interrumpieron la tarea el año pasado hasta la comisaría. Por último, hace dos noches, volvieron a trepar frente a la delegación policial con total impunidad y se apoderaron de otros varios metros, que llegaban hasta la cancha de central, donde termina el asfalto.
En total, robaron tres kilómetros de cables y son casi tres las manzanas que están en total oscuridad: la 1, la 2 y gran parte de la 3.
“Es una boca de lobo”, se quejó el presidente de la vecinal, Daniel Demarchi, quien aseguró que “la comisaría no existe y no hay seguridad, acá pasan muchas otras cosas además del robo de cable, como los delitos contra comedores comunitarios y escuelas que son frecuentes”. Y mencionó que los requerimientos en materia de seguridad de los 10 mil habitantes de Alto Verde no pueden ser atendidos “con un solo móvil policial”.
A pesar de que todos creen que es gente del mismo barrio la que comete los delitos, “los vecinos son reacios a denunciar, creen que no sirve para nada porque la policía no actúa y nunca apresa a nadie”.
La oscuridad preocupa a los vecinos, porque más allá de que deja el campo libre para cometer otros delitos, las calles -que están en muy mal estado- son muy transitadas por carros y bicicletas: “En cualquier momento puede ocurrir un accidente, porque hay que ir con mucha precaución esquivando los pozos”, opinaron.
“Vamos a reponerlos”
El subsecretario de Delegaciones de la Municipalidad, Juan Carlos Caffaratti, se mostró sorprendido porque ni la policía ni los vecinos se dan cuenta cuando se roban los cables. “No nos explicamos cómo nadie los ve, si las 10 mil personas que viven allí tienen que entrar y salir obligadamente por un único camino”.
Relató que el problema es de vieja data. Hace unos años se había decidido suspender directamente la reposición de cables porque “el robo es permanente y no podíamos avanzar en la colocación más allá de la manzana 1”.
Cada vez que hay un robo, esa dependencia deja registrada una denuncia policial. “Pero nunca nos devolvieron los cables ni nos dieron una respuesta”, aseguró.
Para evitar el delito, “o al menos para que les sea un poco más trabajoso llevárselos, los colocamos bien alto. Tienen que ir con escaleras y colgarse de los cables, pero así y todo se los llevan”.
A pesar de esto, aseguró que una vez más procederán a reponerlos. “Ya les dije a los vecinos que así nunca podremos mejorar la iluminación del barrio, porque cada vez que gastamos plata es para reponer cables en el mismo tramo”.
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