ROBARON PIEZAS ORIGINALES EN LA CASA DE LA CULTURA
“Desde los inicios notamos la falta de todas las arañas y artefactos de iluminación y del 90 por ciento de los herrajes originales, de algunos elementos decorativos como el remate de la baranda de la escalera principal que presumimos sea en hierro y madera, y la falta de muchos vitrales originales”, escribe la arquitecta Lorena Victoria Olmedo en una nota dirigida al secretario de Cultura de la provincia, Jorge Llonch, sobre los robos en la Casa de la Cultura, el edificio histórico que ahora se impone por su abandono en Bv. Gálvez 1274.
“Con el tiempo -señala más adelante- verificamos el progresivo desmantelamiento que viene sufriendo la casa, ya sea por robos o por consecutivas caídas de elementos pesados superiores dañando objetos y materiales inferiores”.
El texto es parte del expediente (N°00401-0150604) que inició la dirección de la Casa de la Cultura en noviembre del año pasado con motivo de la desaparición de vitrales y solicitando el cuidado de la casa a un custodio permanente.
La denuncia especifica sobre la desaparición de dos vitrales originales de un metro de largo por cincuenta centímetros de alto y una pileta de lavar de mármol gris antiguo, ambos de gran valor.
Olmedo fue la primera en percatarse de la ausencia ya que desde abril de 2005 releva la casa y trabaja en conjunto con la Dipai en la elaboración de los pliegos de obra de consolidación estructural del edificio. La profesional lo comunicó enseguida a Juan Carlos Rodríguez, el director del organismo, quien hizo la correspondiente denuncia policial.
DESMANTELADA
“Cada día que pasa faltan objetos valiosos e irrecuperables, o aparecen rotos adrede, lo que ha sucedido con el 90 por ciento de los herrajes, el 100 por ciento de las luminarias y el 90 por ciento de los vitrales originales y está en proceso con los artefactos sanitarios de época”, se menciona en el expediente y aclara que “poco a poco, el vandalismo se extiende al robo de materiales como policarbonato o vidrios flojos y herramientas de trabajos depositadas allí”.
También señala que personal policial tomó conocimiento de la gran cantidad de posibilidades de acceso que tiene la finca: varias puertas se encuentran vencidas y tienen llaves defectuosas, existen ingresos sin candados, grandes paños de vidrio rotos, sin protección, por lo que se sugiere una custodia permanente.
Cabe mencionar que la totalidad de los bienes muebles y obras de arte existentes en el lugar fue trasladada a los depósitos del Museo Provincial de Bellas Artes Rosa Galisteo de Rodríguez, a fin de evitar actos de vandalismo.
Si bien, recientemente, la subsecretaria de Cultura Ana María Cecchini de Dallo mencionó la restauración de la casa como una de las prioridades de la gestión, urge una acción ya que primero la desidia gubernamental en el correr de los años, más tarde el cierre de la casa y ahora los robos colocan a este patrimonio provincial en posición de jaque mate.
PELIGRO DE DERRUMBE
Los problemas estructurales que presenta el edificio son gravísimos. Hace tres años, las autoridades de Cultura de la provincia decidieron poner el candado para prevenir que las personas que allí trabajaban pudieran sufrir las consecuencias de un derrumbe. Desde entonces se aceleró aun más el proceso de deterioro.
La Asociación de Amigos que desde 1998 viene advirtiendo sobre las condiciones del edificio ya no encuentra soluciones, la casona construida en 1910 y protegida por la ley provincial como bien patrimonial de la ciudad se cae sin remedio.
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