ROBOS Y DESTROZOS TRAS EL RECITAL DE BERSUIT
Numerosas personas que anoche asistieron al recital de “la Bersuit” en el estadio cubierto del Club Unión, terminaron mal la noche a raíz de robos y destrozos en el interior de sus coches particulares.
La zona donde se concentraron los incidentes de mayor gravedad fue la de los coches estacionados en calle Saavedra, entre Bv. Pellegrini y Obispo Gelabert.
Sandra Vinderola fue una de las perjudicadas. En diálogo con nuestros cronistas indicó que “ayer nos dispusimos a disfrutar del recital de Bersuit para encontrarnos con la ingrata sorpresa cuando retornamos a buscar nuestro vehículo que había sido violada la puerta del acompañante y se habían hecho con distintos objetos del mismo”.
“Entre otras cosas lentes recetados, un celular que me es imprescindible para trabajar, el estéreo, los parlantes, y demás objetos.
“Pero la sorpresa fue aun mayor -agregó- cuando nos encontramos con distintas personas que iban llegando a sus vehículos y se encontraban con la misma situación, muchos no radicaron sus denuncias por ser de Buenos Aires, ciudad a la cual retornaban inmediatamente”.
Respecto del sector donde hubo mayores robos, señaló que “el vehículo estaba estacionado en Saavedra entre Bv. Pellegrini y Obispo Gelabert”.
Más adelante explicó que “sobre calle Obispo entre Saavedra y San Lorenzo nos encontramos con policías del Comando, quienes estaban intentando determinar la identidad de los dueños de un vehículo en las mismas condiciones que el nuestro.
“El personal antes mencionado, había detenido a dos personas a las cuales de hecho no les encontraron nada (seguramente y posiblemente, ya se habrían deshecho de lo robado) y fueron ellos quienes nos indicaron radicar la denuncia en la comisaría Cuarta.
“Me pregunto si luego de tanta seguridad ya que para entrar al recital estaba cortado Bv. Pellegrini, había inspectores de tránsito, excesiva policía, es posible que a metros y en el término de unas pocas cuadras pueda darse una situación de este tipo.
Se debe tener en cuenta que trabajaron con todo el tiempo del que quisieron disponer, en mi caso particular sacaron los parlantes, abrieron el baúl, mi billetera que no había dejado dinero, aún así, la revisaron en forma exhaustiva, dejando todo tirado.
Revolvieron el auto completo para lo cual se tomaron el tiempo necesario, extrajeron el estéreo con la bandeja incluida, no fue un trabajo excesivamente rápido y a eso se suma que siguieron con distintos vehículos estacionados en la zona.
Por último, Vinderola -quien además es abogada- se preguntó “por qué hechos de este tipo suelen quedar siempre en la impunidad y que sea tan complejo poder determinar las identidades de los presuntos autores.
“Una noche que para Santa Fe podía ser una fiesta y de hecho lo fue, termina con actos de este tipo que dejan una sensación amarga de inseguridad, más de los mismo, y a su vez, hacen que quienes vinieron de lugares cercanos o lejanos se lleven esta misma sensación con ellos, de esta nuestra ciudad”, culminó.
Este contenido no está abierto a comentarios

