Rock en ojotas
Llegó el verano. Esto es, llegó la época de las bermudas y las ojotas… y de los festivales de rock. Pese a que en el Primer Mundo existe toda una tradición al respecto, la trashumancia rockera estival es para nosotros una costumbre relativamente nueva. Aún con antecedentes como el festival cordobés de La Falda, el referente histórico más fuerte en este sentido son sin duda las procesiones ricoteras, que inauguraron y signaron para siempre el éxodo de las tribus rockeras argentinas. Este año hay cuatro festivales fuertes que acaparan el mes de enero. Este viernes se hace en La Pedrera (Rocha, Uruguay) la fiesta VoxPop. El viernes 13 y el sábado 14 la tribu rasta vuelve a congregarse en Villa Rumipal (Embalse de Río Tercero, Córdoba) para una nueva edición del Oye Reggae. Entre el miércoles 18 y el domingo 22 se hace el segundo Gesell Rock. Y desde el miércoles 25 hasta el domingo 29 se vuelve a hacer en la comuna San Roque el decano de todos ellos, el Cosquín Rock.También hay otros dos eventos que califican en el rubro: el viernes 20 de enero se hace en Mar del Plata el sexto Sol de Noche y entre el viernes 10 y el martes 14 de febrero tendrá lugar una nueva edición del festival de Villa María, Córdoba. En la Playa Tamarindo de la Feliz habrá como siempre surf nocturno, la presentación del grupo "El Choque", el concurso para señoritas pulposas Largo de Pecho, grupos de teatro alternativo, fuegos artificiales y cierre con un show sorpresa. El de Villa María, por su parte, no es un festival exclusivamente de rock, pero en la noche del lunes 13 tocan León Gieco, Memphis la Blusera y Arbol.Aunque la mayor parte de los festivales tiene una buena porción de la grilla de artistas en común, cada uno tiene su propio sabor, algo que lo distingue del resto, una marca de fábrica que hace que generen su propio público. A diferencia de, por ejemplo, lo que sucede con el Pepsi Music (antes Quilmes Rock), cuyo público es esencialmente porteño y cuya movida se agota en el festival en sí mismo, el hecho de viajar al interior hace que se generen otras cosas alrededor: es decir, uno no va al festival, ve las bandas y luego se dedica a otra cosa hasta el otro día, sino que, durante todos esos días, se vive en un clima constante de festival.A continuación, una guía detallada de cada uno de los principales eventos rockeros que darán color al primer tramo del 2006. Así las cosas, joven argentino, a juntar unos pesitos, llamar a los amigos y armar la mochila, que el verano ya está acá. Y, como se dijo, con el verano llega el rock.
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