RODRÍGUEZ CONVOCÓ POR DECRETO A ELECCIONES EN BOLIVIA
Tras cinco semanas de crisis que pusieron en riesgo electoral al país, el presidente boliviano, Eduardo Rodríguez, dispuso por decreto que convoca a elecciones generales para el 18 de diciembre próximo y redistribuye escaños parlamentarios.
De esta forma, el mandatario puso fin a la disputa entre las diferentes regiones del país por aumentar sus respectivos representantes ante el Congreso.
Al cierre de esta edición, Rodríguez anunció la promulgación del decreto, poco después de que fracasara una reunión decisiva en la que la región de Santa Cruz mantenía su exigencia de incrementar a cuatro sus escaños en el Congreso y Cochabamba a dos, a costa de los representantes de La Paz, Oruro y Potosí, firmemente opuestos a perder representantes.
“Comprendo la enorme dificultad de encontrar acuerdos que satisfagan a todas las regiones. Se trata de una situación absolutamente extraordinaria a la cual recurre el gobierno para preservar el derecho ciudadano de acudir a las urnas”, dijo anoche el presidente.
Mediante el decreto firmado ayer, Santa Cruz obtuvo tres escaños, Cochabamba uno, y La Paz perdió dos y Oruro y Potosí uno.
“Aquí no se trata de quién gana o quién pierde, sino que todos somos bolivianos y somos capaces de apostar por la democracia, por lo que hemos venido insistiendo en este bien mayor que es lo que nos une”, fundamentó el presidente.
Rodríguez había mantenido previamente intensas consultas con el líder cocalero Evo Morales, primero en la intención de voto, y con su escolta a seis puntos porcentuales, el ex presidente Jorge Quiroga, además del tercero, el empresario Samuel Doria Medina. También con candidatos prefecturales de los nueve departamentos del país y miembros de la Corte Nacional Electoral (CNE), preocupado porque “la angustia está creciendo en el país”, según el vocero Julio Pemintel.
Evo Morales había confirmado horas antes que “el presidente está discutiendo, está consultando sobre un decreto supremo si el Parlamento no cumpliera, si no hubiera consenso en los comités cívicos”.
En ese sentido, el delegado presidencial para Asuntos Políticos, Jorge Lazarte, había declarado: “Estamos llegando peligrosamente al límite y la falta de decisión puede obligar al gobierno a tomar una decisión y jugársela el todo por el todo”.
En tanto, una reunión decisiva de líderes civiles y políticos en la ciudad de Santa Cruz, en busca de una salida a la crisis, había fracasado tras la deserción del presidente de la representación parlamentaria de Cochabamba, Néstor Bravo, quien denunció la “intransigencia” de las distintas regiones en la negociación por las bancas en el Congreso.
El decreto promulgado ayer modifica una reforma del año 1996 por la que se distribuyeron los 130 representantes de la Cámara baja. La redistribución de los escaños parlamentarios en Bolivia fue forzada por una sentencia del Tribunal Constitucional del 22 de septiembre, que declaró ilegal el artículo 88 de la Ley Electoral relativo al mapa electoral y obligó a modificarlo sobre la base del último censo de población, del año 2001.
Rodríguez basó su determinación en la necesidad de cumplir el mandato que recibió el pasado 9 de junio de conducir el proceso electoral, “en circunstancias absolutamente extraordinarias” y tras “una grave crisis política”, en referencia a la dimisión de su antecesor en el cargo, Carlos Mesa (2003), tras una ola de protestas sociales.
Este contenido no está abierto a comentarios

