RODRÍGUEZ SE CORONÓ COMO HÉROE, PERO EL PATO FUE UNA FIGURA
Quizás las palmas se las lleve Maximiliano Rodríguez por ese tremendo golazo que marcó a los ocho minutos del primer tiempo del suplementario.
Sin embargo, Roberto Abbondanzieri fue la figura de la Selección argentina por transmitir seguridad durante todo el partido y sacar pelotas con destino de gol por parte de los delanteros mexicanos tanto en el primer tiempo, como en el segundo.
Maxi, quien hoy se vistió de “héroe nacional”, será catapultado como el jugador que nos colocó otra vez en la historia de los Mundiales en los cuartos de final por ese golazo “de otro partido” de zurda y al ángulo.
Sin embargo, Abbondanzieri contó con una tranquilidad que no se le vio al resto del equipo en los 120 minutos que duró el dramático encuentro contra los dirigidos por Ricardo Lavolpe.
Una pelota promediando el primer tiempo del delantero estrella Jared Borgetti (a los 25 minutos) hizo estirar y volar al “Pato” quien se lució tirando una pelota que se clabava en el ángulo al córner.
La otra atajada decisiva para Argentina fue en el complemento (8 minutos del ST): un centro bombeado -que recordó el fatídico gol holandés en Francia 98- hacia el área cayó en los pies del mismo Borgetti, quien no podría quebrar en esta oportunidad al arquero de Boca Juniors. Abbondanzieri puso en juego sus reflejos y detuvo un remate a quemarropa del delantero del Bolton inglés.
Además, mostró la regularidad que se le exigía desde su debut en el seleccionado y por lo cual era puesto en duda.
Desde el inicio del Mundial en Alemania 2006, el “Pato” mostró que su serenidad estaba intacta y se destacó también en cada uno de los centros que cortó.
Sin embargo, el gol de “Maxi” quedará en el recuerdo por su espectacularidad y porque quedará por siempre en las retinas de los hinchas argentinos.
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